viernes 13.12.2019

Peña deja la política: “Os comezos foron difíciles, tiven que demostrar o que un home non tería que demostrar”

La exalcaldesa del PP agotará el mandato como edil y diputada, pero cree que tras 20 años “é tempo de relevos”

Salomé Peña compareció ayer junto a sus compañeros del PP de Ribadumia | g. salgado
Salomé Peña compareció ayer junto a sus compañeros del PP de Ribadumia | g. salgado

Una de las políticas más veteranas de O Salnés cuelga el “hábito”. La ribadumiense Salomé Peña pone fin a 20 años de servicio en la función pública por “decisión persoal” y porque “é tempo de relevos”. Lo anunció ayer junto a sus compañeros, visiblemente emocionada por momentos y en la plenitud de sus 44 años. De las filas del Partido Popular dio el salto a la Corporación como concejala en 1999 y en 2001, con 27 primaveras, se convirtió en la alcaldesa más joven de la provincia de Pontevedra; una “honra” que llegó tras la expulsión del partido del regidor José Ramón Barral, Nené, por acusaciones de contrabando de tabaco; una sombra alargada en su carrera. Y es que Peña aseguró que no olvidará esos inicios por “moi difíciles”. Tiene grabado a fuego cuando tomó el bastón de mando: “Recórdoo como se fora hoxe, era un vernes da Festa do Tinto”. Y lo que siguió tampoco fue “nada fácil” por su “xuventude e inexperiencia e por ser muller”. La ribadumiense relató que el panorama por aquel entonces era bien distinto al de hoy y tuvo que “romper estereotipos” en una villa hasta entonces gobernada por “un home autoritario, con gran carácter e experiencia”. En resumidas cuentas, “tiven que esforzarme máis e demostrar o que un home non tería que demostrar”, aseguró. Hasta el punto de que el PXOM era su libro de cabecera: “Leía o documento todas as noites para demostrar que unha muller tamén sabía de obras”.

En esa primera etapa al frente de la Alcaldía se encontró con un “descontento xeralizado” con el Plan Xeral recién aprobado, “numerosas débedas”, el polígono en construcción y reclamaciones millonarias de empresas que ejecutaron obras y, en un caso, sin “o correspondente procedemento administrativo”. Un panorama que combatió “arriscando” en lugar de “paralizar os traballos”.

Legado
Aseguró la popular que su prioridad y la de sus compañeros era “correxir as desigualdades” existentes entre los vecinos e hizo un balance de todos los logros conseguidos en estos años: la guardería, el auditorio, comunicaciones en las parroquias, el Fogar do Maior, la residencia de ancianos, campos de fútbol, pabellones, el asentamiento de empresas, etc. Que “convertiron Ribadumia nun modelo de residencia, tanto que veciños dos arredores a elixiron para vivir e pasamos a barreira dos 5.000 habitantes”.

“Triste”
En 2005 Peña ganó sus primeros comicios como candidata a pesar de que en frente tenía a un contrincante “forte”, Nené Barral. Se volvería a presentar en dos ocasiones más, “ganando sempre as eleccións”, aunque en 2015 el PP se quedó a un puñado de votos de la mayoría y la izquierda se unió conformando el tripartito que gobierna actualmente. De hecho, la ribadumiense se va “satisfeita” y “os feitos están aí”, añadía, pero también un tanto “triste” por dejar Ribadumia “en mans dun goberno movido polas ansias de poder e cuxo único obxectivo era desbancar ao PP. Xa levamos tres anos de retroceso”.

Seguirá ligada al Partido Popular pero en “segunda liña” y agotará el mandato como concejala en la oposición de Ribadumia y como diputada en la Diputación de Pontevedra. Ahora queda por saber quién será el próximo candidato popular. Nombres sobre la mesa hay y podría ser también femenino, pero la exalcaldesa se limitó a indicar que se dará a conocer “en breve”.

Peña reconoció que cometería “erros”, pero espera “non ter defraudado” a nadie porque “dediquei todo o meu tempo e coñecemento” al servicio de los vecinos a los que agradeció de “todo corazón” la confianza que le fueron depositando legislatura tras legislatura. En el apartado de agradecimientos tampoco faltó su familia y sobre todo sus hijas, porque “perdínme a súa infancia, pero valeu a pena”, declaró con lágrimas en los ojos. Tampoco sus compañeros, que “deron todo a cambio de nada co único afán de que Ribadumia fose mellor”. En especial se refirió a Rafael Louzán, expresidente del PP de Pontevedra, y a la concejala ribadumiense Lidia Álvarez.

El PP local también pierde a su “líder”, como expuso su compañero Luis Serantes quien, en nombre del resto de la ejecutiva, agradeció “tremendamente a súa dedicación” en estos años.

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