viernes 29.05.2020

La persecución de dos lancheros en Arousa se salda con un alijo de 3 toneladas de coca

La operación Lince permite detener a dos hombres –uno residente en O Grove– y recuperar fardos lanzados al mar
Parte del alijo en el puerto de O Grove a donde se trasladó en un primer momento  | cedida
Parte del alijo en el puerto de O Grove a donde se trasladó en un primer momento | cedida

Los equipos especiales de la Policía Nacional y la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera lograron desbaratar ayer la entrada de casi tres toneladas de cocaína en las costas gallegas. La mercancía, procedente de una embarcación nodriza aún sin localizar, se repartió en dos lanchas neumáticas de un único motor que fueron interceptadas por un amplio dispositivo por mar y aire y que resultó con la detención de dos hombres de nacionalidad sudamericana –aunque uno reside en O Grove–. Los tripulantes de la otra motora consiguieron huir de la persecución arrojando fardos al mar que fueron posteriormente rescatados y aparecieron en las inmediaciones del litoral ribeirense. Al cierre de esta edición, se continuaba con su búsqueda.

Cerca de Sálvora

La operación, denominada Lince, es fruto de meses de investigación y permanece bajo secreto de sumario. De hecho, no se descartan más arrestos en las próximas horas. Ha sido desarrollada por el Grupo II de la Udyco y el EDOA, ambos de Pontevedra, junto a Vigilancia Aduanera de Marín y Vilagarcía, y la participación de numerosos efectivos de la comisaría ribeirense y de los GEAS. Se desató en la madrugada del viernes cuando los agentes con medios aéreos interceptaron a las dos lanchas a unas 30 millas de la Isla de Sálvora. Inmediatamente se inició la persecución. Los tripulantes de una lancha aligeraron peso arrojando fardos al mar de diferente tamaño, que podrían oscilar entre los 20 y los 25 kilos cada uno, y llegaron hasta una playa de Castiñeiras, entre Ribeira y Aguiño –no se descarta que tengan enlaces en la ciudad centenaria, pero tampoco que optasen por llegar a la costa meca–.

Fuentes de la investigación señalan que viajaban dos personas, al igual que en la otra neumática, de mayor tamaño y que optó por adentrarse en la desembocadura del río Umia, quedando embarrancada en el fango cerca del puente de Castrelo (Cambados). En su caso, se recuperó la mercancía y a esa horas, el alijo se cifraba en unas 2,7 toneladas, aproximadamente. Los paquetes y las dos lanchas fueron trasladados al puerto de O Grove donde fueron custodiados por un importante dispositivo policial.

“Pesca” de fardos y entre rocas

En total, se incautaron unos 140 fardos, pero poco menos de la mitad fue rescatada del mar. Existen imágenes donde se puede ver a los agentes literalmente “pescando” esos paquetes cuando todavía casi ni había salido el sol. El dispositivo prosiguió también por tierra y aire, con helicópteros sobrevolando la ría durante todo el día.

En el litoral ribeirense, la patrullera "Río Guadalope" del Servicio Marítimo de la Guardia Civil encontró 12 fardos flotando junto el islote Airó Chico –frente a la playa ribeirense de Area Secada– y otro entre unas piedras y un polígono de bateas situados frente a Aguiño. Además, la Policía Nacional peinó la zona de O Carreiro (en la misma parroquia de Ribeira) y encontró, al menos, otra decena flotando en el agua y entre las piedras de esa misma zona. Los paquetes también llegaron a playas de Castiñeiras y alrededores y aparecieron incluso entre las piedras de la punta del muelle, a donde descendieron tripulantes del helicóptero Cóndor de Policía Nacional para tomar fotografías. Posteriormente, efectivos de la comisaría de Ribeira los retiraron y sumaron al resto de los rescatados en el día. Los GEAS de la Guardia Civil también realizaron varias inmersiones en diferentes puntos pero sin resultado.

Sobre las cinco de la tarde se daba por localizada la práctica totalidad del alijo, pero la búsqueda continuó hasta entrada la noche por parte de diferentes efectivos ya que se creía que aún quedaban fardos esparcidos. Fuentes conocedoras del caso señalan que la cantidad podría ascender a casi tres toneladas, aunque se trata de paquetes de diferentes tamaños y será preciso esperar al pesaje definitivo. 

Una vez reunida toda la mercancía, los investigadores procedieron a su traslado a la Escuela Naval de Marín, según fuentes próximas a la operación Lince, que continua abierta y de la que no se descartan más arrestos en las próximas horas.

La Policía Nacional advirtió de posibles sanciones importantes, en relación al incumplimiento del confinamiento por la pandemia del coronavisus, a quienes puedan acudir hasta la zona atraídos por la existencia de fardos flotando en el mar o varados en los arenales de Ribeira y su entorno.

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