viernes 20.09.2019

Un proyecto de 24 millones zanja el conflicto con Poio por el saneamiento

El desencuentro entre Sanxenxo y Poio se solventará con una ampliación de la EDAR de Paxariñas y otras actuaciones

Un momento de la presentación del proyecto con la presencia de autoridades | cedida
Un momento de la presentación del proyecto con la presencia de autoridades | cedida

Un proyecto de 24 millones de euros pondrá fin a años de desencuentros entre los concellos de Sanxenxo y Poio por la ubicación de una depuradora que solvente los problemas de saneamiento en sus núcleos de A Granxa (Dorrón) y Raxó, respectivamente. Y es que contempla la ampliación y modernización de la EDAR de Paxariñas para asumir el caudal de ambas poblaciones y otras actuaciones que se ejecutarán en dos fases a concluir en 2023.


Desde hace años ambos ayuntamientos no se ponían de acuerdo sobre el lugar idóneo para ubicar una estación depuradora que evitara los vertidos a la ría de las viviendas porque estos núcleos carecen de saneamiento. De hecho, esto provocaba las “quejas” de la Unión Europea y de los colectivos del mar afectados. Así lo indicaron ayer desde el Ministerio para la Transición Ecológica en la presentación del proyecto. El acto tuvo lugar en la Subdelegación de gobierno con presencia de autoridades de todas las administraciones implicadas.

Se ejecutará a través de la sociedad mercantil estatal Aguas de las Cuencas de España (Acuaes) y en dos fases. Según su directora general, Rosa Cobos, el proyecto se llevará al próximo consejo de administración, el día 23, y las obras de la primera podrían estar listas en 2021 (tiene un periodo de ejecución de 18 meses). Estará dotada con 17 millones de euros que servirán para ampliar la capacidad de la EDAR de Paxariñas que actualmente se encuentra “muy al límite de su capacidad”, sobre todo en la época estival, según el director técnico, Jerónimo Moreno.

Con esta mejora podrá tratar más de 20.000 metros cúbicos al día (el doble de lo actual), lo que equivale a unos 80.000 habitantes, entre los que ahora se podrán incluir a los de Raxó (1.500 habitantes) y del núcleo de A Granxa (300) – el resto de las aguas residuales de Poio continuarán derivándose a la EDAR de Os Praceres, en Pontevedra, que da servicio a este ayuntamiento y al de Marín–. Además incluirá nueva tecnología de desodorizando de los procesos, para reducir la emisión de malos olores y gases los ruidos y utilizará “tecnología de bajo coste energético”.

Tanques de tormentas
También se mejorará toda la red de saneamiento del litoral de Sanxenxo, entre Dorrón y hasta Paxariñas, con la sustitución de cinco bombeos y casi 9 kilómetros de colector principal sustituyéndolo por otro de mayor diámetro, y se instalarán cinco tanques de tormenta para evitar el colapso de la red en momentos de fuertes lluvias. En total, sumando las actuaciones previstas en territorio de Poio, la obra abarcará 20 kilómetros de red, que previamente será “monitorizada con cámaras en los colectores” para conocer en qué estado se encuentra “y actuar donde se requiera una mejora”, añadió Moreno. No será hasta que vayan a comenzar las obras cuando se determine la fórmula de explotación, que podría ser de forma “compartida” a través de un consorcio intermunicipal. Según la directora de Acuaes, se ha calculado una “tarifa global” que no se desvelará hasta que se conozcan los costes de la actuación, para posteriormente firmar un convenio entre las tres partes. Y es que el proyecto estará financiado al 50 % con fondos europeos Feder y Acuaes aportará la cantidad restante, para aplicar posteriormente una tarifa “muy asequible” a ambos concellos, a 25 años.

En esta primera fase también se desarrollarán actuaciones que dejen preparada la instalación para la segunda, donde se completarán los tanques de y se mejorarán los alivios pendientes. La actuación ha sido declarada de Interés General del Estado y está previsto que finalice en su totalidad en el año 2023.

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