domingo 17.11.2019

El TSXG revalida la sentencia de derribo de los 52 chalés de Raeiros

Desestima el recurso de apelación interpuesto contra el fallo dictado el pasado mes de mayo
Una vista  general de la urbanización de Raeiros | cedida
Una vista general de la urbanización de Raeiros | cedida

Nueva derrota judicial para los chalés de Raeiros. La piqueta se aproxima más a esta mediática urbanización grovense tras un nuevo varapalo del TSXG que desestima el recurso de apelación a la sentencia dictada el pasado mes de mayo por el juzgado contencioso administrativo número 2 de Pontevedra. El fallo ordenaba la ejecución del derribo de las edificaciones pero los recurrentes presentaron un recurso de apelación alegando vicio procedimental y solicitando una retroacción de actuaciones. “Partiendo de que lo autorizado era la construcción de un apartahotel y actualmente lo que consta es la existencia de 52 apartamentos adosados, proccede desestimar los argumentos del recurso de apelación y la desestimación íntegra el recurso”, concluye el fallo del TSXG.

Dicho derribo, que fue decretado por la Xunta de Galicia por primera vez en el año 2010, incluía además los viales y grandes movimientos de tierra realizados en la zona, clasificada como suelo no urbanizable de especial protección de costas. Legislación prohíbe usos residenciales en ese tipo de suelo, una zona boscosa que da a la playa de Balea-Raeiros.

En 1993, el propietario obtuvo una licencia para construir un apartahotel de uso turístico, pero, edificó los 52 chalés adosados con uso de vivienda y los vendió a diferentes propietarios. Catorce años después, en 2007, la Xunta les requirió la implantación de uso hotelero y la disolución de la parcelación mediante la unificación de todas las casas en una sola propiedad, pero ignoraron la orden.

En 2010, la APLU ordenó la demolición y volvió a requerirla en 2014 y, ahora, el juzgado de lo contencioso-administrativo número 1 de Pontevedra confirma esa última orden de demolición e impone al recurrente el pago de costas. El expediente de Os Raeiros lleva 27 años recorriendo los despachos de la administración y los jueces. En plena burbuja inmobiliaria, El bipartito de la Xunta apercibió al constructor e inició los trámites que acabaron en una inevitable orden de derribo.Los chalés fueron vendidos por la empresa promotora, Galicia Inproin S.L. Dependiendo de la situación y metros cuadrados de las viviendas, los precios de las que tienen vistas al mar, desde donde se divisan las islas de Ons y Cíes, llegaron a costar cerca de medio millón de euros. Ahora, aprovechando el tirón turístico de la zona, la urbanización se exhibe en portales inmobiliarios de internet para ofertar adosados en alquiler o a la venta, unos por 410.000 euros y otros a 350.000. Aparentemente ajenos al contencioso judicial, se informa de los servicios que tiene: Piscinas, campo de tenis, jardines, spa, con un reportaje fotográfico.

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