lunes 09.12.2019

Una tubería rota inunda el colegio de San Miguel y obliga a suspender las clases

La rotura ayer de un latiguillo de una conducción de agua en el colegio de San Miguel de Deiro (Vilanova) provocó una inundación en el centro educativo que causó importantes daños materiales y obligó a suspender las clases. 

Ayer aplicaron cañones de calor para tratar de disipar la humedad y reducir los daños	gonzalo salgado
Ayer aplicaron cañones de calor para tratar de disipar la humedad y reducir los daños gonzalo salgado

La rotura ayer de un latiguillo de una conducción de agua en el colegio de San Miguel de Deiro (Vilanova) provocó una inundación en el centro educativo que causó importantes daños materiales y obligó a suspender las clases. 
Los hechos se descubrieron a primera hora de la mañana, cuando profesores y empleados accedieron al recinto. El agua se filtraba especialmente hacia la planta baja, la más afectada, donde llegó a la altura del tobillo en algunos puntos. Tras dar aviso a Educación, se decidió notificar a las familias para que no enviasen a clase a los niños, unos 120 alumnos, dado que no se podía garantizar la seguridad del inmueble, del que seguían desprendiéndose planchas del falso techo.
Según explicaban desde la dirección del centro de enseñanza, el agua se filtró por los techos, comprometiendo no solo a este.  También se afectaron paredes y, en la caída del líquido, incluso varios equipos informáticos de los que, por el momento, se desconoce el alcance de la avería. La acumulación del agua ya en el suelo afectó a los rodapiés de pino y comenzaban también a hincharse las puertas. 

reciente reforma
Todo estaba nuevo, lamentaban desde el colegio, recordando que a finales de este mismo verano, se había obrado justamente en esta planta para renovar puertas, rodapiés y carpinterías en general, además de proceder a un nuevo pintado. “É o que máis pena nos da”, valoraban desde la dirección en alusión al trabajo hecho en agosto.
La avería hidráulica provocó otra: Se fue la luz en todo el edificio. El Concello envió a cerca de una decena de operarios, tanto electricistas como personal de limpieza, para intentar eliminar la humedad lo antes posible. Para eso también se instalaron algunos cañones de calor. 
En principio, los daños podrían cubrirse a través del seguro de Educación, apuntaban ayer, a la espera de seguir trabajando para intentar tener todo listo el lunes, cuando confían en que puedan retomarse las clases.

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