domingo 25/10/20

El niño hallado en una maleta murió tras sufrir una “brutal agresión”

El Jefe de Grupo de inspecciones Oculares de la Policía Científica fue ayer muy tajante respecto a la muerte y anterior maltrato del pequeño de 20 meses cuyo cadáver fue hallado en el interior de una maleta en las proximidades del apeadero de la Argañosa de Oviedo en noviembre de 2014.

Miembros de la Policía realizan tareas de investigación en el lugar en el que apareció el niño	ep
Miembros de la Policía realizan tareas de investigación en el lugar en el que apareció el niño ep

El Jefe de Grupo de inspecciones Oculares de la Policía Científica fue ayer muy tajante respecto a la muerte y anterior maltrato del pequeño de 20 meses cuyo cadáver fue hallado en el interior de una maleta en las proximidades del apeadero de la Argañosa de Oviedo en noviembre de 2014. El agente manifestó que “sin ninguna duda” el niño “murió por una brutal agresión y las lesiones presentaban un maltrato anterior muy grave con padecimientos prolongados durante tiempo”.

La segunda jornada del juicio contra los dos acusados por matar al niño de 20 meses, su madre Fadila C. y su entonces pareja, David F., resultó realmente dura con los testimonios de los agentes que participaron en el caso.

Así, el inspector de la Policía Científica explicó que “pocas veces se ven agresiones de ese tipo”. “En 20 años de servicio nunca vi nada igual. Hubo un indudable maltrato previo brutal. Vi a compañeros saltárseles las lágrimas”, indicó. “Lo que observamos en la inspección ocular posterior en el piso –de los dos acusados– es compatible con la brutal agresión, pero además la escena está manipulada para que quien entrase no lo notase”, indicó el agente, que detalló cómo hallaron restos de sangre en muchos lugares de la habitación del pequeño y en el salón el vivienda que indicaban que hubo “golpes violentos contra el pequeño que además debió de ser agitado e impactado contra la pared”.

Sobre esos “indudables maltratos previos”, el agente indicó, entre otras cuestiones, cómo el cuerpo del pequeño presentaba el fémur fracturado con “el hueso separado tres centímetros lo que tuvo que producirle un dolor inmenso, lo mismo que una quemadura profunda que debió de ser dolor insoportable”. “Llevaba padeciendo ese sufrimiento muchos días antes de aparecer muerto en las vías del tren”, insistió.

El agente, que fue prolijo en detalles, explicó a la sala en presencia de los acusados que escucharon fríamente el relato, que todo indica que “al bebé se le da muerte en el piso pero muy posiblemente no fuese una muerte instantánea”.

También dijo que la intención de la persona que tiró la maleta con el cadáver era ocultarla y que no la encontrasen. Explicó que el cuerpo estaba “enrollado en el interior de la colcha” y añadió que llamó la atención de los agentes que estaba “embalado y envuelto, metido con varios pliegues”. n

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