jueves 04.06.2020

Un conductor destroza mobiliario urbano en Romai y huye dejando un reguero de aceite y un teléfono

Lo que podría ser uno de tantos accidentes de tráfico que se producen a diario en las carreteras, acabó derivando en una rocambolesca historia. Ocurrió de madrugada en la parroquia de Romai

Daños causados en el mobiliario urbano por el vehículo accidentado en Chandouteiro	PROTECCIÓN CIVIL
Daños causados en el mobiliario urbano por el vehículo accidentado en Chandouteiro PROTECCIÓN CIVIL

Lo que podría ser uno de tantos accidentes de tráfico que se producen a diario en las carreteras, acabó derivando en una rocambolesca historia. Ocurrió de madrugada en la parroquia de Romai (Portas), donde un vehículo se empotró contra varios elementos del mobiliario urbano a la altura del cruce de Chandouteiro. El coche destrozó una pequeña marquesina de madera en la que se colocan anunciós, causando también daños (aunque más leves) en una farola. El conductor, ni corto ni perezoso, optó por abandonar el lugar del accidente. Eso sí, antes se preocupó de llamar a la grúa para que retirase el vehículo y recogió cuidadosamente todos los pedazos de la carrocería que se habían desprendido, en un claro intento por eludir cualquier tipo de responsabilidad por los daños. Dejó, además, una gran mancha de aceite que afectaba tanto a la carretera de Valiñas como la que conduce a Portas, ambos viales de titularidad provincial. El aceite salpicó, igualmente, un muro.
Un cazador que se disponía a emprender viaje hacia Zamora fue el que alertó, sobre las cuatro de la madrugada, a Protección Civil, que desplazó a la zona a dos voluntarios. Acudió también personal de mantenimiento de carreteras la Diputación y la Guardia Civil de Tráfico, que no lo tuvo muy complicado para localizar a un supuesto implicado en el accidente. Y es que se dejó “olvidado” un teléfono móvil. Tenía la pantalla rota y estaba apagado, pero igualmente sirvió para identificar a un joven con domicilio en Mosteiro (Meaño) y que estos días está trabajando en la vendimia. Llegó a personarse en Chandouteiro, tras ser requerido por Tráfico y por Protección Civil, que le solicitó datos de la compañía de seguros, que tendrá que hacerse cargo de la reparación del mobiliario.

inverosímil
El relato que hizo el joven sobre lo ocurrido fue de lo más inverosímil. Inclupó a su madre, asegurando que había sido ella la causante del accidente cuando, sobre las dos de la mañana, regresaba de Sanxenxo, municipio del que es vecina. Se le notaba “nervioso” respondiendo a las preguntas de la Guardia Civil e insistía en responsabilizar a su progenitora, versión a la que no dieron mucha credibilidad, ya que todo hace sospechar que era él el que iba a los mandos del Mercedes 250 que se empotró en Chandouteiro. El vehículo quedó “feito unha porquería”, aseguran fuentes de Protección Civil, que mantuvo el operativo en la zona hasta las 5:30 de la mañana.

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