jueves 27.02.2020

Los autónomos piden a Ravella una “amnistía fiscal” para nuevos negocios

Los autónomos, un colectivo que representa a  2.500 trabajadores de Vilagarcía, piden al Concello una “amnistía fiscal” para los nuevos negocios. Una idea que consideran necesaria para incentivar la economía de la zona.

Eduardo Sabarís, en el centro, con otros miembros de la directiva de Agtamar	emilio moldes
Eduardo Sabarís, en el centro, con otros miembros de la directiva de Agtamar emilio moldes

Los autónomos, un colectivo que representa a  2.500 trabajadores de Vilagarcía, piden al Concello una “amnistía fiscal” para los nuevos negocios. Una idea que consideran necesaria para incentivar la economía de la zona.
Así lo defiende Eduardo Sabarís, portavoz de la Asociación Gallega de Trabajadores Autónomos y del Mar, Agtamar, cuya directiva elaboró un dossier con propuestas del sector que harán llegar a los grupos políticos que se presenten a las elecciones del 24 de mayo.
Sabarís considera que “incentivar que os negocios poidan poñerse a custe cero nos primeiros anos” es una medida positiva a largo plazo para las arcas municipales, ya que garantiza la continuidad de los establecimientos “que estarán pagando impostos despois durante moitos anos”.
“Merécemonos que as políticas locais se amolden a nós e non ao revés”, defendió Sabarís, que incidió en la importancia del sector sobre la economía local.
La recuperación del esplendor comercial y empresarial que “a vila tivo un día” es el principal objetivo de Agtamar, que critica abiertamente que Vilagarcía carezca de un centro específico de negocios así como que el Concello carezca de un departamento de asesoramiento para emprendedores, labor que deben asumir las asociaciones.
Los autónomos piden también una “plan de mobilidade” para la carga y descarga y zonas y un tratamiento como residente fijo a efectos del aparcamiento, que esté regulado y que no perjudique a consumidores.
Sabarís puso el acento sobre la falta de políticas que desde la administración local potencien el sector y recordó el caso de calles “nas que recentemente acometeuse unha gran obra”, como el caso de las que se sitúan entre Rey Daviña y A Baldosa, que registran una escasa actividad.
Agatamar propone en este sentido la creación de “miniviveros” por zonas o  barrios con claros signos de depresión económica y ofertas municipales de espacios comunes para coworking, que sirvan de alternativa a los polígonos. Y lo que ve urgente el colectivo es la reducción del tiempo de espera administrativo para legalizar los nuevos negocios. En este sentido, Sabarís recordó que el sector lleva muchos años luchando por la “ventanilla única” y señaló que “a licenza definitiva sigue a resolverse cun mínimo de carecencia de dous anos, o que é un absoluto despropósito. A burocracia é o noso peor inimigo”.

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