Una avería en la infraestructura ferroviaria de la línea que une Pontevedra con Santiago se convirtió en una auténtica pesadilla para los pasajeros que tenían billete para los últimos trenes de la noche del jueves. Decenas de personas se quedaron a la espera durante casi dos horas en la Estación de Tren de Vilagarcía sin que “se nos informase de absolutamente nada nin nos aportasen solucións”.
A los pasajeros que tenían reservado el billete de las diez y media con el tren destino a Santiago les enviaron una notificación al móvil apuntándoles que había una avería y que el tren no llegaría a la capital arousana hasta las once. Tan solo cinco minutos después desde la megafonía de la Estación se les informó de que no podían permanecer dentro del edificio, dado que este iba a cerrar. “Tivemos que irnos todos para o andén sen que ningún empregado se dirixise a nós para darnos información”, apunta uno de los usuarios afectados. Alguno decidió llamar al servicio de Atención al Cliente de Renfe para que les diesen algún tipo de solución. “O que dixeron foi que non sabían cando ía estar arreglada a avería e que non tiñan pensado poñer autobuses”, manifiestan los perjudicados. Y es que la mayor indignación y enfado de los usuarios viene no por la avería en sí – “que pode entenderse que pase”– sino por la falta de información que hubo en todo momento. “Despois desa notificación que nos dicía que o tren pasaría ás once non houbo ningunha máis ata xa case as doce e media que nos comunicaron que xa se retomara a circulación”, declaran los usuarios. En la Estación de Ferrocarril de Vilagarcía –que es una de las que tiene más tránsito de viajeros de la comunidad gallega– eran cerca de un centenar de personas las que esperaban por el tren. Algunas –al ver que no se sabían nada de cuándo se iba a retomar el servicio– optaron por irse. Otros –al no tener alternativa de desplazamiento– tuvieron que quedarse. El ferrocarril llegó a la capital arousana casi a las doce y media de la noche, dos horas por encima de lo previsto inicialmente.
No fue el único tren afectado. De hecho fueron un total de cuatro líneas. El de Media Distancia que une Vigo con Coruña, el AVE procedente de Madrid, otro de Media Distancia y un Regional. Todos ellos acumularon importantes retrasos ante la indignación de los pasajeros. “Por encima tivemos que esperar alí fóra, ao frío”, declaran.
En declaraciones a EFE desde Renfe señalaron que los retrasos medios fueron de una hora, aunque los propios datos facilitados por los afectados dejan claro que llegaron a casi dos horas. La avería en la infraestructura se produjo poco antes de las diez de la noche y no se resolvió hasta pasadas las doce.