domingo 22.09.2019

Los presuntos secuestradores de O Rial se enfrentan a 12 y 13 años de prisión

El fiscal los acusa de retener a la mujer y a la asistenta de un narcotraficante vestidos de guardias civiles en 2013

Los secuestradores quemaron en Meis uno de los Audis robados a la familia de Dorgambide en O Rial | cedida
Los secuestradores quemaron en Meis uno de los Audis robados a la familia de Dorgambide en O Rial | cedida

El fiscal solicita penas de entre siete y ocho años de cárcel para los presuntos autores del secuestro de la mujer y la asistenta de un narcotraficante en su chalet de O Rial. Los presuntos hechos tuvieron lugar hace casi seis años y el fiscal considera probado que las dos personas que se sentarán en el banquillo, M.S.M. y R.J.R. (con antecedentes por robo) se vistieron de guardia civiles para retener a las dos mujeres con la intención de llevarse el dinero que había en la vivienda.

Según el escrito de acusación, todo comenzó a las diez y media de la mañana del 20 de noviembre de 2013 cuando los acusados, que vestían falsos uniformes de la Guardia Civil, se presentaron en el chalet de José Ramón Dorgambide, conocido como “Panadero”, que en esos momentos se encontraba en prisión por un alijo. Tras llamar al telefonillo, dijeron que tenían que entregar una notificación, por lo que la mujer del propietario del inmueble les abrió la puerta. Tras pedirle el DNI, la empujaron y entraron por la fuerza al domicilio, diciéndole que se la llevaban detenida. En ese momento, salió de la cocina la trabajadora.

El fiscal considera probado que ataron las manos de ambas a la espalda con unas bridas y les pusieron un pasamontañas, llevándolas a una nave industrial abandonada. Una vez allí, según el escrito de acusación, las bajaron a un sótano y las ataron a una columna con las manos a la espalda.

Fue entonces cuando, señala el ministerio público, comenzó un rifirrafe para conocer dónde se encontraba el dinero, llegando a amenazar de muerte a las dos mujeres. En una de las ocasiones, incluso habrían llegado a enseñarles una foto de la hija del matrimonio, asegurando que la descuartizarían. Asimismo, uno de los acusados también llegó a coger un cuchillo y a estirarle la mano a la propietaria del chalé, preguntándole: “¿por qué dedo quieres que empiece a cortar?”.

Horas de angustia 
Las mujeres estuvieron retenidas en la nave hasta que dijeron dónde estaba el dinero. A partir de ese momento, los acusados se alternaban para ir al domicilio, según señala el fiscal en su escrito. Sobre las cinco de la tarde volvieron a subirlas en el mismo coche y las trasladaron de vuelta al domicilio, donde las dejaron atadas antes de irse.

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