jueves 26/11/20

Reportaje | San Antoniño encuentra su sitio y llena O Pousadoiro de ambiente festivo

Las bombas de palenque tiradas a primera hora de la mañana hicieron las veces de efecto llamada para que cientos de vecinos se acercasen hasta el recinto de fiestas para disfrutar de una edición especial de la tradicional romería campestre de San Antoniño do Pousadoiro. 

La procesión de San Antonio reunió a cientos de personas en O Pousadoiro, que después dieron buena cuenta del pulpo y el churrasco que se despachaba en diferentes puestos de venta | Gonzalo Salgado
La procesión de San Antonio reunió a cientos de personas en O Pousadoiro, que después dieron buena cuenta del pulpo y el churrasco que se despachaba en diferentes puestos de venta | Gonzalo Salgado

Las bombas de palenque tiradas a primera hora de la mañana hicieron las veces de efecto llamada para que cientos de vecinos se acercasen hasta el recinto de fiestas para disfrutar de una edición especial de la tradicional romería campestre de San Antoniño do Pousadoiro. 
Los primeros en llegar se encontraron con la animación de la Charanga Fanfarria Furruxa. A medida que el recinto reservado para las fiestas se iba llenando de ambiente hizo su aparición la Banda de Música Municipal de Vilagarcía de Arousa, cuya actuación fue muy aplaudida por el público.
La misa campestre, cantada por la coral Cortegada de Vilagarcía, dio paso a la procesión por el entorno del pazo, un acto que reunió a numerosos vecinos que después se quedaron a comer en alguno de los numerosos puestos de pulpo y churrasco repartidos por el recinto habilitado para la celebración de las fiestas. 
La verbena, que comenzó a media tarde, estuvo amenizada por las orquestas América y Ritmo Joven.
Polémica en la previa 
Tan solo unos días antes de la celebración de la fiesta, la comisión organizadora no sabía a ciencia cierta dónde se iba a desarrollar la tradicional romería como consecuencia de la negativa de los administradores del pazo para ceder la parcela que venían utilizando de forma ininterrumpida desde principios del siglo pasado.
Finalmente, después de la incertidumbre inicial, la romería pudo celebrarse a pesar de que, según los organizadores, el administrador de la finca del pazo, una inmobiliaria de Vilagarcía, pedía una cantidad desorbitada en concepto de alquiler. Esta actitud fue calificada por la comisión de “descarada” al considerar que trataban de aprovecharse económicamente despreciando una tradición muy arraigada ya entre los vecinos de la zona. l

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