sábado 21.09.2019

Vilaxoán y su historia: el retrato de un pueblo que continúa presente

La nueva apuesta de Teófilo Edicións se llama “O pasado nunca pasa, Vileixoán”. A través de una sucesión de fotografías, el editor, José Luis Teófilo, intenta plasmar la esencia y evolución de la comunidad.   

Integrantes del San Martín C. F. junto a su entrenador | cedida
Integrantes del San Martín C. F. junto a su entrenador | cedida

“O pasado nunca pasa, Vileixoán”. Este es el título del nuevo libro nacido en el seno de Teófilo Edicións. Un recorrido por la historia de una villa ubicada al abrigo de la ría de Arousa. La publicación, escrita por José Luis Teófilo Piñeiro, se extiende más allá de los 106 años transcurridos desde que Vilaxoán dejó de ser un municipio independiente para anexionarse a Vilagarcía. Siendo el fuerte sentimiento de pertenencia la característica más destacada de sus habitantes, el autor intenta plasmar la esencia de este pueblo a través de sucesiones de imágenes que atestiguan el paso de los años y recuerdan a vecinos cuyo esfuerzo y dedicación por la comunidad dejó una huella imborrable. 

Aunque el formato incluye algunos textos, la fotografía constituye su seña de identidad. Así,  el autor optó por exhibir gráficamente tanto las vivencias de los vilaxoaneses como la evolución de las instituciones y eventos. 

Respecto a los quehaceres del día a día, uno de los escasos pasajes recuerda como los vecinos se ganaban la vida con profesiones tan comunes como el marisqueo, la salazón o el trabajo en alguna de las conserveras del entorno. Sin embargo, muchas mujeres elegían las ventas en la plaza o la lonja como medio de supervivencia. “A lonxa era a nosa vida, ás veses eran as comedias, a rir todas”. Son las palabras de una de las vilaxoanesas que prestan su testimonio, que nos lleva a imaginar como las precarias condiciones de vida no bastaban para apenar a una comunidad unida. Los menos afortunados, hombres en su mayoría, se veían obligados a emigrar en búsqueda de oportunidades que les permitiesen sacar a sus familias adelante. 

Un equipo a la altura
Pese a las penurias, los vilaxoaneses no perdían la sonrisa. Como muestra de ello, multitud de imágenes exponen las ansias de superación de los más jóvenes, que hicieron aflorar a su propio equipo de fútbol. El San Martín C. F. llegó a colarse, incluso, en la tercera división. Por su parte, otras generaciones prefirieron ser partícipes de la coral, compromiso gracias al cual la agrupación logró mantenerse y crecer a los largo de los años. 

Ganas de fiesta
Aludiendo a las celebraciones de la villa, el libro recuerda su papel no solo cultural sino también socializador. “Vilaxoán sempre foi un pobo que se caracterizou pola súa harmonía, as súas xentes alegres, divertidas, cun sentido do humor envexábel e co seu xeito de cantar único e inconfundíbel”, relata el autor. Al abrigo del lunes del Carmen, pequeños y mayores se reunían para festejar el día cantando. Sin embargo, no les faltaban energías para celebrar también El Rosario como se merecía. 

Adicionalmente, más de veinte páginas ilustran eventos tan destacados como el entierro de la sardina. Con todo, José Luis Teófilo apuesta por cuidar la esencia de la parroquia y el legado de sus antepasados: “debémosllo a todos os nosos, que se foron coa esperanza de que un día Vileixoán chegase a ser un pouco mellor”.

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