sábado 04.07.2020

Ríos de plata

migos: “Como no me he preocupado de nacer, no me preocupo de morir” (Federico García Lorca). “Se puede morir tranquilo, si uno ha cumplido su vocación” (Akira Kurosawa), “No hay un final, no existe un principio. Solamente existe una infinita pasión por la vida” (Federico Fellini),
Ya estamos con lo mismo de siempre, que si vuelvo a casa por Navidad, que si las muñecas de Famosa se dirigen al Porta, y el anuncio del Cava ese de las bailarinas de oro. Luego la lucha a brazo partido a ver quien ilumina más y mejor su ciudad, no para sus ciudadanos, sino para atraer a otros a que se gasten su sueldo en esas ciudades. En resumen provocan una catarsis, un aumento de curiosos para ver lo que ocurre en esos lugares, la curiosidad mató el gato y el perro se rio.
Hace años, la Navidad era otra cosa, al menos el Capitalismo no se había introducido en nuestras vidas de esta manera tan cruel, terminando en pocos años con el verdadero espíritu de la Navidad para el católico-cristiano. En la mayoría de las religiones, su espíritu, sus normas de celebrar sus festividades religiosas apenas han cambiado con el capitalismo inmerso en ellas igualmente, pero el católico ha sufrido una metamorfosis, están cambiando sus modos y costumbres de tal manera que el significado de la verdad pierde su nombre y se convierte en un cachondeo.
Siempre dije y lo afirmo, que el sistema del capital terminará con la humanidad más pronto que tarde, porque a su alrededor no hay tan solo una reina, sino cien millones golosas ellas y, por supuesto, ya sabemos todos como finaliza, pero no voy a comentaros eso, ya habrá tiempo, tan solo estoy cada vez más alucinado, que hasta le han sacado el nombre de Papá Noel y ahora se llama Santa Claus, y los siete enanitos. ¿Pero de qué conocemos a ese señor? Viene de otra cultura, de otro idioma, de otros modos de celebrar el nacimiento de Jesús, que esa es otra, ¿cómo permitimos esa invasión esa violación de las costumbres de nuestros abuelos?, ¿acaso vamos a ese país que ya sabéis cual es, a invadirles su intimidad?
Y que país, que nació antes de ayer y haciendo un genocidio de sus moradores primigenios, exterminándolos de la faz de la tierra e invadiéndoles sus tierras sus moradas, con pobladores, de todo el orbe mundial. De eso nunca se habla, habría que hacer una investigación profunda de todas las matanzas que se hicieron y de cual es la verdadera historia fundacional de ese país, regalando los terrenos de otros dueños, e instalándose allí de gratis, así también lo hago yo. Se me nota un poco mi filosofía anti-yanki, y ahora estos rufianes nos quieren cambiar nuestras costumbres así como hicieron con los indios, colonizándonos de una manera sibilina, poco a poco, no iban a usar las armas de antes, metiéndonos el capital, llamado súper consumo, hasta el hastío.
Su idioma que ya va entrando en el castellano, y toda su procesión de productos de mierda, los naki, traguis, los super monis de mico venenoso, o la cocacola, que ya estoy de esa calaña, hasta los cataplines del moreno. Es verdad, no soporto esa invasión de nuestra cultura y costumbres y nunca lo consentiré, y mucho menos aún que se metan en mis creencias más profundas, es igual hagan lo que hagan, ordenen lo que ordenen, inventen lo que inventen, aunque se vuelvan culos de calabaza, se lo digo muy clarito, en mis costumbres, mis creencias mi espíritu, nunca nadie lo va a cambiar y me iré presumiendo de lo que soy y creo que a mí los snagues de pollo, como les llamo son advenedizos, en un par de meses, yo ya estudio toda su historia de sangría y terror, y ellos, no les llegan dos vidas para estudiar y comprender la nuestra, por Dios, hasta donde me trajo esto, dime de lo que presumes y te diré de lo que padeces.
Sobre el Capitalismo y la Navidad, dos palabras antagónicas, el agua y el fuego o como el odio y el amor o el mal y el bien todas siendo necesarias, no significa que todas digan la verdad. Esta sólo tiene un camino, la verdad y eso es la Navidad y olvidaros de otras historias ajenas a nuestra cultura y costumbres que solo emponzoñan algo tan puro como es el amor y el espíritu verdadero de la Natividad, por cierto, ¿ alguien de vosotros vio por ahí algún nacimiento hecho con musgo, casas de cartón, ríos de plata y figuritas de plástico o barro y su Portal de Belén?, porque esta es otra de las costumbres que estos hijos de su madre ya nos quitaron casi por completo y eso es un bien cultural y espiritual a conservar suceda lo que suceda. Esta festividad es algo mucho más profundo que esas muñecas de Famosa y de ese consumo atroz que nos está envenenando y no miramos a nuestro interior, porque a veces nos avergüenza, y esa es la realidad. Seguiré con esto. Un saludo  amigos. Saúde e Terra.

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