miércoles 29.01.2020

Juzgarlos por sus actos

a frase completa es una seña de identidad para los seguidores de Jesucristo: por sus obras les conoceréis. El título que asoma a esta ventana  viene a ser lo mismo.
Y por eso hay una costumbre que concede a los gobiernos noventa días desde su estreno para juzgarlos. Conociendo al personal un servidor le pide esos noventa días a la oposición y promete examinar al gobierno dentro de treinta días. Además las mentiras de la ulraderecha, que no se sostienen con las cifras reales, son desmentidas por la realidad. Y es que la mentira tiene las patitas muy cortas.
Xosé Luis Franco Grande, galego de seu, querido y admirado amigo pide a todas sus señorías, entre los muchos cambios urgentes “ter educación, algo que tanto se bota de menos no Parlamento”
Reclamar un tiempo de moderación, aunque fueran esos treinta días, contribuiría en centrarse en los actuales problemas en vez del ruido que no conduce más que al enfrentamiento y la melancolía.
Los dos partidos que forman el gobierno de coalición han establecido un órgano de seguimiento para garantizar el cumplimiento del pacto. A nadie puede extrañarle que en la agenda de una coalición de izquierda la prioridad tiene que ver con la necesidad de corregir las desigualdades y el sentido común de sus técnicos para seguir con el rigor presupuestario que obligan los compromisos con Europa.
Precisamente, un “repaso” al equipo de gobierno, nos recuerda que tras varios años de parálisis vivida durante los últimos meses Sánchez ha elegido ministros con capacidad y conocimiento de las políticas europeas, para restablecer el peso de España tanto en la UE como en el mundo. Ciertamente este es otro capítulo donde es necesaria la colaboración de la oposición. Y en estos tiempos convulsos que refleja la situación internacional es imprescindible que el PP ofrezca su concurso por el interés común de todos los españoles.
El estreno lo rubricará el BOE al publicar las primeras medidas del nuevo gobierno, pero hay que destacar que en las últimas horas ni se rompió nada ni cayó la Bolsa. Es más: la última encuesta insiste con su voto mayoritario para el PSOE y aprueba que la política dirija las negociaciones con Cataluña. 
A la vez, y en general, las legiones de manifestantes anunciados por Vox en toda España, no llenarían Riazor. Se abre un nuevo tiempo, como promete Sánchez una “legislatura de diálogo social y territorial”. Y es necesario que todos se alisten a este fin.

Juzgarlos por sus actos
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