Solidaridad, reciclaje, música y arte para los últimos tragos de la fiesta, pero no del año

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Ribadumia despide hoy su emblemática celebración. Los 15 cosecheros de la carpa servirán las últimas tazas de vino, pero la jornada aún dará para mucho y además, se acaba la exaltación, pero esta joya de la tierra ribadumiense puede disfrutarse el resto del año. La III Andaina Solidaria con Bata empieza a las 10:30 horas, habrá juegos populares, continuarán los showcookings y habrá actuaciones con París de Noia y otros grupos, para ofrecer variados estilos. Este año el Concello y la comisión organizadora apostaron fuerte por el cartel musical, contando con las orquestas más populares, pero también con grupos locales de pop y rock. 
Las ventas también van por buen camino y los viticultores daban ayer buenas cifras. El objetivo está en igualar o superar las 20.000 botellas de la pasada edición y los hay muy optimistas, como Héctor Muñiz, de Adega Viña Blanca. Se trata del primer año del viticultor (llevaba tres en lista de espera para conseguir un stand) y prevé vender unas 500 unidades. El primer día, el viernes, casi llega al centenar y otros puestos también estaban contentos con el arranque. Una de las más efusivas fue Marisa Cousido, de Adega Maravilla: “Moi ben, moi ben”, manifestó. La fiesta también animó a reciclar mediante la presencia de un stand donde se entregaban premios por colaborar. Además, el artista, Abel Barandela, volvió a realizar su particular homenaje al Tinto de Barrantes, exponiendo sus cuadros creados con este vino. La ambientación también contó con novedades este año y se pudo ver a zancudos recorrieron el recinto festivo vestidos como si fueran racimos de uva o parras. 
En cuanto a la comida oficial, no faltó la empanada, la carne al caldeiro, el pulpo y, por supuesto, las fresas al tinto de postre, uno de los manjares más demandados por los asistentes. Más de 700 personas acudieron a este evento “regado” por algunos de los vinos presentados a concurso (140). l

Solidaridad, reciclaje, música y arte para los últimos tragos de la fiesta, pero no del año