Calabazas con ingenio, postres con sabor a otoño

Exposición de calabazas en el colegio San Fermín de Caldas para celebrar Halloween y el Samaín
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El eterno debate entre el Samaín y Halloween (que, a la postre, vivienen siendo lo mismo) lo zanjan en el colegio San Fermín de Caldas acuñando un nuevo término: el “Sama-ween”, que ha impregnado de un ambiente tétrico la entrada al recinto escolar. La exposición anual de calabazas ha vuelto a sacar a la luz el ingenio y la maña de los alumnos del centro. Eso sí, cada uno con su propio estilo: unos más terroríficos, otros más dulces, divertidos o incluso extravagantes. Y con una contribución especial de los niños de la Sección Bilingüe, autores de carteles y fantasmas de papel a modo decorativo.
El centro, al que después de una década ha regresado como director José María Santamaría Ínsua, prolongará las celebraciones hasta finales de la semana que viene. Las calabazas dejarán espacio en los próximos días a las setas, en la que otra de las muestras más representativa del colegio. Un grupo de alumnos saldrá al monte en busca de hongos, mientras otros recibirán una charla sobre micología a cargo del profesor Fabián Ferreiro. El 8 de noviembre, será el turno de las castañas asadas con un magosto en el que también habrá juegos tradicionales.
En Pontecesures también dieron ayer rienda suelta a los festejos, con teatro primero y desfile de calabazas y disfraces después. En la villa del Ulla aportaron además un toque de sabor al Samaín, con un concurso de postres que contó con diez participantes e hizo las delicias tanto del jurado como del público. Una tarta de filloas se llevó el primer premio y el segundo recayó en unos trabajados “murciélagos” de trufa.

Calabazas con ingenio, postres con sabor a otoño