Reportaje | “Rianxo d’Or”: un paraíso en medio del infierno del humo y el fuego

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Podría ser un lugar magnífico de vacaciones, aunque le falte el glamour de Marina d’Or, pero el pequeño lugar de Or, en la parroquia rianxeira de Leiro tiene una tranquilidad y la amabilidad de sus vecinos que desearían quienes quieran desconectar del bullicio de las grandes ciudades. Solamente el martes y ayer vio como su habitual sosiego se vio alterado con la presencia de los diferentes medios de comunicación que acudieron a cubrir la linformación del incendio que asoló, según las últimas estimaciones, unas 1.162 hectáreas (1.092 de arbolado y 70 de monte raso) en 40 horas. Pese a ese suceso, esa aldea se convirtió en una isla en medio de ese perímetro que tuvo la suerte o la bendición de no verse afectada ni por el humo ni el fuego, que tan sólo se acercó ligeramente cuando el martes al mediodía cambió el viento de dirección, pero no faltaron medios de extinción para conseguir apagar esas llamas.

Para sus vecinos, así como para o personas llegadas del entorno y para los representantes de la prensa, se convirtió en un balcón seguro desde el que divisar el incendio en el horizonte. Algunos de los residentes en el lugar, como la octogenaria conocida como Lola “A do Gordo”, indicaron que algo similar ya sucedió cuando los incendios sembraron el pánico y el temor en el verano de 2006 y de los que no se libró el municipio rianxeiro. Señalaron que en ambas ocasiones, el fuego y el humo rodeó la aldea de Or por delante y por detrás, pero que no les alcanzó cuando se temían que avanzase hacia sus viviendas.De esa manera, se libraron de lo que tuvieron que sufrir en otros sitios de Rianxo, en los que el fuego llegó a límites insospechados, quedándose en algunos casos prácticamente a la puerta de las casas o las huertas. Pero, ellos se libraron de la “xornada terrible”, de pánico, devastación, de sustos y de pena, así como con una atmósfera irrespirable y un incendio descontrolado, que se vivió entre las noches del lunes y martes

De ello habló ayer el alcalde, Adolfo Muiños, quien tras visitar las aldeas destacó que se contó con muchos medios para tratar de atajar rápido el incendio -hubo dos técnicos, 43 agentes, 42 brigadas, 29 motobombas, 5 palas bulldozer, 7 helicópteros, 5 aviones y 192 efectivos de la Unidad Militar de Emergencia (UME) con base en León, y que realizaron un trabajo  eficaz: el primer edil rianxeiro manifestó que se logró lo más importante: que no hubiera víctimas. Aparte de todo ello, se pudo descubrir que este municipio ya tiene su lugar de vacaciones: “Rianxo d’Or”. l

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