Colectivos y voluntarios reciben sin información y con recelo el reglamento que impulsa Ravella

Una acción voluntaria de limpieza en la playa de A Compostela | g.s.
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Asociaciones y voluntarios reciben con recelo, pero también sin información por parte del gobierno local, el reglamento sobre el voluntariado que el próximo jueves se debatirá en el Pleno, a propuesta del ejecutivo socialista.

Colectivos que precisamente colaboraron con Ravella tras el estallido de la emergencia sanitaria, cuando la cuarentena impedía a muchas personas con problemas de movilidad o vulnerables al coronavirus poder hacer las tareas más cotidianas, como ir a la compra. Por entonces, O Soño de Lilith y Arousa Moza ofrecieron sus voluntarios para llevar la compra a los domicilios o tareas de acompañamiento. Ninguno de estos colectivos conoce, de mano de Ravella, la propuesta de reglamento, y son muchas las dudas.

Por ello, desde Arousa Moza están a la espera de información y ya se pusieron en contacto al respecto con la edil de Servizos Sociais, Tania García, que se comprometió a explicarles el documento. Desde O Soño de Lilith tienen claro que “o voluntariado ten que saír das redes veciñais, do asociacionismo”.

En este punto coinciden los voluntarios que, desde hace un tiempo, se dedican a atender a las personas sin hogar. “Es algo que debería arreglarse desde la administración”, señala el promotor de esta iniciativa, que comenzó él solo y que ya logró reunir a un grupo nutrido de personas. “Muchos trabajan o estudian y no pueden venir todo lo que les gustaría, pero no fallamos ningún día. Logramos salir todos”, explica. Sin embargo, incide en que la buena voluntad ciudadana no llega ante complejas situaciones. “Si salen solo voluntarios y no un asistente social, va a ser lo mismo que la nada. Hay gente a la que le gustaría dejar de estar en la calle. En el albergue a las ocho de la mañana tiene que salir y no hay ni un centro de día, cuando hay edificios municipales vacíos”, se lamenta el voluntario, que incide en que “en vez de gastar el dinero que pagamos con los impuestos, pretenden que la gente trabaje gratis”.

Sobre esta cuestión inciden también desde O Soño de Lilith, que señala que “unha cousa é un momento excepcional ou puntual, e outra que se faga de forma regular” y defiende que “o voluntariado non debe saír das institucións, senón da cidadanía, e o Concello debe ocuparse de que todas as eivas queden cubertas por profesionais”. Lamentan además desde el colectivo feministas que este tipo de acciones se propongan para profesiones que, en su gran mayoría de las ocasiones, ejercen mujeres y de forma “precaria”. “Dudo moito que pidan voluntarios electricistas ou para temas económicos da administración do Concello”, apuntan desde O Soño.

Rechazo de Podemos
Críticas que comparten desde Podemos- Marea da Vila, que ya advierte de que no comparte ni los objetivos ni el articulado del documento que se debatirá en el Pleno. Para la formación, la propuesta de reglamento “reflicte unha condescendencia, case paternalista” y rechazan que se plantee una “institucionalización do voluntariado”.

El grupo municipal señala también que algunos puntos, como el requisito de un perfil adecuado, parecen orientados a la “contratación laboral”. “É desafortunado que o Concello destaque a limpeza, os coidados e a cultura como actividades obxectivo dese voluntariado, contribuíndo a estender a idea de que son actividades gratuítas e non profesionalizadas, algo que está no fondo da precarización deses sectores", señala la edil María de la O Fernández. Podemos ironiza con que la edil de Benestar, Tania García, defina la idea como ambiciosa. "Ambicioso debería ser traballar por un servizos sociais que dean cobertura a toda a veciñanza".

Colectivos y voluntarios reciben sin información y con recelo el reglamento que impulsa Ravella