OTRA INTOLERABLE OFENSA A LA FE CATÓLICA

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El pasado lunes en el transcurso de un acto celebrado en el Salón de Ciento, del ayuntamiento de Barcelona, en el que se procedió a la entrega de los premios que llevan su nombre, intervino una de las ganadoras de dichos premios, Dolors Miquel, en su calidad de poetisa, leyendo un texto con una parodia de la oración del Padrenuestro pero con referencia a la “Mare nostre” y al sexo de la Virgen María, a la anestesia epidural, a la voluntad del útero y otras expresiones ofensivas a uno de los fundamentos de nuestra religión como es la oración instituida por Jesucristo y que nos transmite el Evangelio de San Mateo (6, 7-15). 
Desde hace algunos años son frecuentes los ataques a la religión católica como los producidos en la Universidad Complutense por un grupo de estudiantes capitaneados por la hoy concejala de Madrid Rita Maestre, el atentado a la Basílica del Pilar, en  Zaragoza, y muchos más, como si formaran parte de un programa político de partidos de ultraizquierda que, por cierto, hoy forman parte de gobiernos municipales con la ayuda del PSOE, como en Madrid, Barcelona, Ferrol, Santiago o A Coruña. Por cierto que en el acto que comentamos, la alcaldesa Ada Colau, conocida por los “escraches” a políticos/as del P.P., entre otros, alabó la “valentía” de la presunta poetisa, y tal expresión nos permite preguntarles si esa valentía la tendrían o tendrán hacia el Islam o los musulmanes, países en los que se practica la mutilación genital de las niñas o se condena a muerte a los homosexuales  además de mantener un trato peyorativo hacia las mujeres en general por su sometimiento al hombre y privarla de los derechos de que gozan en países occidentales. 
El ofensivo acto de la presunta poetisa Miquel debiera ser sometido a estudio de la Fiscalía General del Estado por si constituye un delito del artículo 525 del Código Penal que establece “Incurrirán en la pena de multa de ocho a doce meses los que, para ofender los sentimientos de los miembros de una confesión religiosa, hagan públicamente, de palabra, por escrito o mediante cualquier tipo de documento, escarnio de sus dogmas, creencias, ritos o ceremonias, o vejen, también públicamente, a quienes los profesan o practican”. 
Es cuando menos triste que en tiempos como los presentes, en los que tanto se reivindica la Cultura, se produzcan comportamientos como los que dejamos reseñados y que son demostración de auténtica incultura e intolerancia y contrarios, por tanto, al comportamiento democrático en un Estado de Derecho como el que tenemos en España. Aún así, también procede recordar que no ofende quien quiere, sino quien puede.

OTRA INTOLERABLE OFENSA A LA FE CATÓLICA