El viento derriba postes, tejas y árboles y la lluvia embarra de nuevo Guillán

Cartel de un establecimiento hostelero que se desplomó en O Ramal | g. salgado
|

Karim sopló fuerte, especialmente por la noche y a primeras horas de la mañana, derribando a su paso cables telefónicos, postes comerciales, tejas, ramas y hasta árboles de importante tamaño. Los servicios de emergencia de todo O Salnés multiplicaron sus esfuerzos para poder atender las incidencias que fueron surgiendo durante toda la jornada, hasta que, ya avanzada la tarde, la borrasca se calmó.


Fue un paisaje invernal el de ayer pero no hubo que lamentar grandes daños. O Grove fue uno de los concellos más afectados, registrando fuertes vientos que llegaron a doblegar portalones o incluso hicieron volar un tejado en O Sineiro. Árboles caídos sobre el tendido eléctrico o de telefónica, una veintena de contenedores desplazados o carteles a punto de salir fueron algunas de las incidencias que atendieron los efectivos de emergencias mecos, que incluso vieron salir despedido a su propio remolque. También fue complicada la jornada en Sanxenxo, donde cayeron señales, cables telefónicos y hasta la tela del cierre del aparcamiento de autocaravanas en Adina.


En Cambados, un pino de importante porte que estaba en una finca privada se desplomó por el viento, causando daños en dos viviendas y al tendido eléctrico y telefónico. Ocurrió en A Balsiña, en Oubiña El Concello, por precaución, procedió durante la mañana a cerrar el parque de Torrado para evitar incidentes.


En Vilanova, Protección Civil retiró árboles caídos por As Sinas y contenedores movidos; mientras que los Bomberos de Ribadumia aseguraron la chapa levantada en una nave en Sisán, instalando unos tornillos.


Bolsas de agua

En Vilagarcía, el viento desplazó contenedores y provocó la caída de vallas y árboles, siendo lo más destacado el desplome, en Doutor Tourón, del aplacado exterior de una jamba de piedra de la fachada de un edificio.


Fue a parar sobre un coche que, sin embargo, sufrió daños leves. Protección Civil hizo un apeo preventivo en un dintel. Fue la lluvia, sin embargo, la que causó mayores molestias, provocando bolsas de agua ya crónicas en Rosalía de Castro y llenando de barro de nuevo la zona de Guillán más próxima al barrio de A Torre, donde un río de lodo procedente de una obra tiene en vilo a los vecinos cada vez que llueve.


Por último, el temporal por mar partió una batea en O Carreiro (O Grove) y dejó a la deriva otras dos por O Areoso (A Illa) . 

El viento derriba postes, tejas y árboles y la lluvia embarra de nuevo Guillán