La Cofradía de Vilanova se planta ante el permiso de vertido a una depuradora

El marisqueo a pie y a flote de la localidad ve peligrar algunos de sus bancos principales | gonzalo salgado
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La Cofradía de Vilanova anuncia recursos —administrativos y judiciales— y no descarta protestas contra la autorización de vertido a una empresa depuradora, en el litoral de Currás, que, afirman, pone en peligro los bancos marisqueros y también la calidad de las aguas de baño.


El Pósito emitió ayer un comunicado en el que señala una autorización de Augas de Galicia para el vertido de aguas residuales industriales depuradas, procedentes de las instalaciones de Dardo, asentada en Currás-Caleiro. Señalan que en la zona “existe un banco marisqueiro de notable importancia” para los sectores de a pie y a flote de la Cofradía. Y que en el mismo expediente de autorización se apunta que el vertido, aún siendo de aguas depuradas, tendrá una “relevante dimensión” al afectar a un buen número de arenales y zonas marítimas, como O Castelete, Corón, A Balea, As Sinas, A Pasantía das Sinas, A Amorosa, Con Grande, Esteiro de Vilamaior, Praia Nova, O Ariño, As Carballas, O Bote, As Negrenlas, Castelete y O Rego, afirman.


Ya al detalle, refieren que las características de la instalación propuesta pasarían por una salida de vertido “a modo de desagüe de lavadoiro industrial, nunha zona intermareal preto da costa”. Algo que, insisten, puede “non ser compatible” con la “debilidade das correntes mariñas”.


De hecho, temen por esto último —el escaso movimiento circulatorio— que “os vertidos permanezcan na zona durante horas”, afectando “severamente” y “degradando” especialmente los bancos del interior de O Esteiro.


“Obsoleto” y “low cost”

Señalan que la Consellería do Mar “amosou nun informe a súa preocupación”, pero “finalmente, informou favorablemente o proxecto”. Todo en base a “dous postulados que” a la Cofradía le parecen “escorados, peregrinos e inxustificables”: Que habrá control y vigilancia sobre los vertidos, a fin de que no aflore contaminación. Y que, si al final pasa, la mercantil incurriría en responsabilidad civil, penal o administrativa.


Ninguno de estos extremos tranquiliza al sector productivo. Al contrario. Concluyen que la autorización es una “decisión moi perxudicial”, con “vocación de permanencia e uso indiscriminado por unha empresa privada” que “vai en contra dun amplio colectivo profesional” como el marisquero y también el uso turístico de los arenales .


Critican que Augas desestimase las alegaciones del Pósito durante la tramitación, que el Concello ni siquiera se pronunciase y que la administración, en suma, diese “preferencia” al proyecto mercantil, a costa de poner “en grave risco a sostibilidade” del entorno. Porque tildan de “low cost” y de “obsoleto” el modelo de vertido al mar, “permitindo que a empresa aforre cartos” en lugar de exigirle alternativas sostenibles, en la línea de la moderna legislación en materia ambiental, concluyen. 

La Cofradía de Vilanova se planta ante el permiso de vertido a una depuradora