Apertura de los bares y libre movilidad en Arousa menos Catoira, que sigue cerrado

El centro de salud de San Roque fue ayer punto de vacunación para mayores de 80 años | mónica ferreirós
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La desescalada después de una tercera ola con récord de contagios será una realidad a partir de este mismo viernes. El presidente de la Xunta, Alberto Núñez Feijóo, comunicó ayer las decisiones adoptadas por el Comité Clínico y que afectarán de modo determinante a las comarcas arousanas. Esta desescalada ordenada desde la Xunta cuenta con tres niveles e implica flexibilizar restricciones en sectores como el de la hostelería y, sobre todo, en los aspectos relacionados con la interacción social y la movilidad.


Para adoptar las decisiones se ha tenido en cuenta la incidencia acumulada (los casos activos por 100.000 habitantes) y también la ocupación hospitalaria y, sobre todo, de las UCI. Un criterio este último que todavía está en zona de alerta en el área sanitaria de Pontevedra-O Salnés. Es por ello que los concellos de esta área (que son todos los de O Salnés y de Ulla-Umia excepto Valga y Pontecesures) estarán en nivel 2 de restricciones. Esto implica la apertura de la hostelería solo en terraza y hasta las seis de la tarde con un aforo del 50 % y la movilidad (deja de haber perímetros municipales) solo entre los concellos del área. Se permiten además las reuniones de hasta 4 personas no convivientes. Esto significa que un vecino de Vilagarcía puede ir a Cuntis o a Pontevedra o Sanxenxo, pero en ningún caso que no esté justificado podrá viajar a Santiago o a Coruña, aunque esta última se encuentre también en el nivel 2. Se prioriza, en este caso, la situación del área y no la incidencia. Los concellos que permanecen a esta área son Barro, Bueu, Caldas, Campo Lameiro, Cerdedo Cotobade, Cuntis, Forcarei, O Grove, A Lama, Marín, Meaño, Meis, Moraña, Poio, Ponte Caldelas, Pontevedra, Portas, Sanxenxo, Soutomaior, Vilaboa, Cambados, A Illa, Ribadumia, Vilagarcía y Vilanova.


La única excepción del área es en Catoira. El municipio vikingo seguirá -salvo que la situación se revierta en las próximas jornadas- en el nivel 1 de máximas restricciones y, por lo tanto, la situación no cambiará en nada respecto a las de las últimas tres semanas. Se mantiene en este caso el perímetro municipal, la limitación de reuniones a solo personas que convivan en el mismo domicilio y la hostelería debe permanecer cerrada.


El área de Santiago-Barbanza

Por su parte en el área sanitaria de Santiago-O Barbanza el nivel de restricciones es el 3, dado que su situación asistencial es mucho más optimista. Así pues los vecinos de los concellos de esta zona podrán abrir la hostelería tanto en interior como en exterior en un 30 % de ocupación dentro y de un 50 fuera. Eso sí, no habrá servicio de barra y el horario es hasta las seis de la tarde. Se permite la movilidad entre los concellos que están en el mismo nivel y las reuniones de personas no convivientes hasta un máximo de cuatro. Eso sí, siempre respetando las medidas anteriores. Por lo tanto un vecino de Valga no puede ir a Vilanova, pero sí a cenar o a una cafetería de Ribeira, por poner un ejemplo.


Feijóo destacó a mayores que los ayuntamientos tanto del segundo como del tercer nivel -todos los arousanos excepto Catoira- también avanzan en la desescalada en el ámbito deportivo. Así, desde este viernes se permitirán a los grupos de hasta 4 personas no conviventes la práctica deportiva, siempre con mascarilla. Además podrán abrir las instalaciones deportivas, gimnasios y piscinas, siempre respetando aforos, distancias, medidas de prevención y con el uso permanente de la mascarilla.


Por lo de pronto lo que sí está claro es que la situación a nivel global en Arousa ha mejorado notablemente. De hecho todos los ayuntamientos han bajado en el número de casos activos y así lo llevan haciendo varios días. Sobre todo en Ulla-Umia, pero también en O Salnés. Eso sí, el nivel de hospitalizaciones sigue más o menos igual en Pontevedra y, sobre todo, con presión en la Unidad de Cuidados Intensivos.

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