El bipartito pone la línea roja del presupuesto en los salarios y deja ver el as de la cuestión de confianza

El gobierno se reunió, uno a uno, con los grupos de la oposición para negociar | g. s.
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El bipartito de Cambados va a por todas. Quiere conseguir que el gobierno cobre tras casi dos años de mandato haciéndolo únicamente la alcaldesa. Es ahora o nunca. Porque la ventana la abre la aprobación de los presupuestos, en la que el ejecutivo guarda —y muestra ya sin disimulo— el as bajo la manga de la cuestión de confianza. Con tal instrumento, el gobierno local lanza un pulso que podría terminar ganando, usando a su favor la falta de una mayoría absoluta clara en el Pleno.


El bipartito comenzó ayer una ronda de contactos con toda la oposición para buscar consenso, o al menos el apoyo necesario, para sacar adelante los presupuestos de 2021. Aunque hay voluntad de seguir peleando hasta el final en busca de ese respaldo, fuentes del ejecutivo valoraban ayer la postura de los demás grupos como “falta de vontade de consenso”. Como acostumbra, el documento presupuestario es fuente de discordia política, pero a esto se suman los reproches de PP, BNG y Pode de falta de concreción de las partidas presentadas ayer. Y que a ninguno de los tres grupos fuera del gobierno ha gustado que el PSOE y Somos hayan incluido los salarios políticos dentro del presupuesto. Un extremo que el concejal de Economía, Xurxo Charlín, califica de irrenunciable. Ayer, por ejemplo, el gobierno mantuvo tres reuniones presupuestarias —una con cada grupo opositor—, una mesa de contratación y dieron aprobación al plan especial del puerto. “Todo no noso tempo libre”, ya que no pueden aparcar sus trabajos para la gestión municipal, al carecer de salarios, insisten.


Irrenunciable

“Dixémoslles que o 99 % do orzamento é negociable”, pero los sueldos, llegados a este punto, ya no. Habrá más reuniones el jueves.


El bipartito juega con la presión a su favor, porque quieren llevar al Pleno de este mes la aprobación del presupuesto. La urgencia pasa por la necesidad de aprobar partidas específicas ante la crisis Covid: Duplicar la inversión en promoción económica, para ayudas a la hostelería y el comercio; 200.000 euros más para Servicios Sociales y otras medidas para las que piden el voto unánime, y necesario, de la oposición. Votar “no” al documento por los salarios también dilataría las líneas de ayudas, argumentan. 


Pero si, como creen, el presupuesto es finalmente rechazado en Pleno, están dispuestos a unirlo a una cuestión de confianza.


La cuestión de confianza

Esta fuerza una nueva votación plenaria en la que la continuidad de la alcaldesa va ligada a la aprobación o no del punto en concreto. Si el punto y la cuestión de confianza no prosperan, la alcaldesa cesa en el cargo. Pero no solo eso. La vinculación a un presupuesto es la única excepción a tal norma. Así se recoge en la Ley Orgánica de Régimen Electoral General. Esta señala en su artículo 197 bis, punto 5 que, de vincularse una cuestión de confianza a un presupuesto, su no aprobación no traería el cese automático de la alcaldesa. Es el único caso en que no perdería el bastón de mando. La regidora solo dejaría de serlo si, perdida la cuestión, se convoca en el plazo de un mes una moción de censura y alguien obtiene los votos necesarios para salir elegido nuevo alcalde. El presupuesto se aprobaría y la alcaldesa seguiría en todos los demás casos: Que no se presente la moción de censura o que esta no salga adelante, supuestos que se antojan probables, dada la falta de mayorías absolutas claras en la Corporación. Una baza con riesgos, pero que podría resultar.


Aprobado el Plan Especial

Por lo demás, el gobierno dio aprobación ayer al plan especial remitido el lunes por Portos. Ahora se inicia la exposición pública y la espera de informes, durante dos y tres meses, antes de poder continuar la tramitación a nivel local.

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