El Sigaltec, ante su oportunidad de volver a EBA doce años después

Plantilla del Sigaltec que disputa mañana la fase final de Autonómica en Noia | Mónica Ferreirós
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Doce años después de su renuncia a seguir compitiendo en la Liga EBA, el Sigaltec BBC tiene la oportunidad de lograr el ascenso a la categoría en la que escribió las mejores páginas de su historia durante más de una década. Con un proyecto de cantera basado en la continuidad, el equipo que entrena Luis Gabín juega mañana en Noia la “final four” del Campeonato Gallego que decide dos billetes de acceso a EBA. Ganar la semifinal otorga el premio. Incluso habría una opción de jugárselo en el tercer y cuarto puesto si es el Obradoiro el que llega a la final, ya que no puede ascender al tener a su segundo equipo en la categoría.


El Silgatec, como segundo de su grupo, se mide al líder del otro, el Marín Ence PeixeGalego a partir de las 10 horas. A las 12 horas juegan Bosco Stores Persan y Obradoiro USC. Por la tarde, a las 16.30 horas, está programado el tercer y cuarto puesto, mientras que a las 19.15 horas el domingo, 75 minutos antes de que comience en Colonia la final de la Euroliga, se dirimirá en Noia el título autonómico.


“Partimos como los no favoritos, pero vamos a pelearlo”, dice Gabín. El Sigaltec no se midió al filial marinense ni en la primera fase ni en la segunda, pero Gabín tiene suficientes referencias sobre el rival. “Ganaron a CB Meco los dos partidos dominando el rebote, que es algo que sospechamos que nos pueda lastrar a nosotros”. La diferencia de envergadura y el talento del norteamericano Darmell William, que promedia unos 20 puntos por partido, hacen favorito a Marín, pero el Sigaltec no se resigna. “Nuestra mayor virtud es el proyecto de continuidad que tenemos con chavales de la casa. Menos dos jugadores, todos tienen al menos cuatro o cinco temporadas jugadas en categorías inferiores en el club. Eso nos hace tener claro a que jugamos, no cambiamos de plan, somos un equipo que presiona, defiende y ataca a todo campo”, explica Gabín, que tomó el relevo hace dos años de Xoán Trigo. “No tenemos un referente con experiencia que cambie o decida un partido, como ocurre en otros equipos, pero sí tenemos una plantilla larga de 8 o 9 jugadores que aportan constantemente”. 


Además cuentan en plantilla con el veterano Patricio Serqueira, que a sus casi 50 años suma al grupo sobre todo a base de sabios consejos. “Nos da mucho a nivel vestuario. Les explica a los chavales que ser profesional no depende de lo que cobres, sino de la actitud con la que vengas a entrenar. Nos ayuda a trasmitir la seriedad y el compromiso, y desde que está en el equipo todos subimos la exigencia propia y somos un equipo más competitivo”.


Tras la temporada 2008-2009 el BBC renunció a seguir en EBA por motivos económicos. Pero, ¿qué pasará ahora si el equipo logra el ascenso? “Nosotros vamos a intentar meter a la directiva en ese problema logrando el ascenso. La directiva no nos marca ningún objetivo, más allá de representar la imagen para la cantera de club serio, comprometido y que pelea. Ya solo estar aquí para muchos de nuestros jugadores es un premio grande. Empezaron en Zonal, después jugaron en Segunda Autonómica y ahora se ven en una fase final de Primera, algo que habíamos acariciado los últimos años”, comenta Gabín, que cumple su segunda temporada al frente del equipo, aunque ya había sido ayudante de Diego Doval años atrás.


Al buen trabajo de base que realiza el CLB le falta un equipo sénior que sea referencia y estímulo para la cantera. Jugadores destacados de la misma, como Martín Fernández o Brais Losada, hicieron las maletas para poder seguir su progresión en una categoría más acorde como la propia EBA. Ascender puede ser un punto de inflexión, aunque pase lo que pase mañana, el Sigaltec ya ha dado un importante paso adelante llegando a esta final a cuatro. Más si cabe en una temporada marcada por la Covid, en la que jugar con mascarilla o entrenar por grupos no ha frenado la ilusión de los jugadores. x.

El Sigaltec, ante su oportunidad de volver a EBA doce años después