Horror en Moraña, arde Cortegada y desaparece Diana

Incendio en Cortegada.
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Incomprensión, rabia, dolor y horror es lo que se vivió en Moraña tras conocerse el asesinato de dos hermanas de corta edad por parte de su padre, David Oubel, un crimen que incluso llegó a emocionar al fiscal del caso por su crueldad. La solidaridad con la madre de las niñas se extendió no solo en la localidad, sino en toda Arousa, Galicia y España para condenar unas muertes de dos niñas inocentes. Su verdugo fue detenido enseguida por la Guardia Civil y trasladado a los calabozos sin dar atisbos de arrepentimiento. Numerosos vecinos le esperaron a las puertas del juzgado de Caldas, al que llegó vestido con unos vaqueros y un jersey verde arrastrado por los agentes, para increparle llamándole asesino.

La desaparición de la joven madrileña Diana Quer a finales de agosto de 2016 fue otro de los acontecimientos que marcaron la actualidad a lo largo de los siguientes meses. La chica, que se encontraba en A Pobra de vacaciones de verano, había salido por la noche para disfrutar de las fiestas de la localidad y ya no se supo nada más de ella. Su madre y su hermana fueron las primeras en dar la voz de alarma y a partir de ahí se montó un importante dispositivo de búsqueda para tratar de dar con ella al mismo tiempo que se abría una investigación para determinar las causas de esta desaparición. Pasado un tiempo ya se dio por seguro que Diana no se había ido voluntariamente y transcurrido un año, tras la detención de O Chiclé, ya se encontró su cadáver en un pozo de una nave de Rianxo.

Afortunadamente en susto quedó el incendio que se declaró en la isla de Cortegada. El fuego no fue a más gracias a la implicación directa de los vecinos de Carril que no dudaron ni un instante en sumarse a las labores de extinción realizando impresionantes y solidarias cadenas humanas para enfriar la zona y evitar que las llamas se propagasen. Este incendio abrió un profundo debate acerca de la puesta en marcha de un plan de seguridad para este paraíso natural.



Las buenas noticias llegaron con el fin de la huelga en Lantero, la reapertura de Culler de Pau y que Cambados fuese elegido Ciudad Europea del vino



Los incendios continúan siendo cada verano un problema difícil de erradicar. Entre los más graves de este bienio está el que afectó al monte Xiabre que obligó a activar a las emergencias y desalojar viviendas y empresas del polígono industrial de O Pousadoiro, sumido por el intenso humo.

La naturaleza también se dejó sentir en las dos orillas de la Ría de Arousa en forma de tornado. El más fuerte tumbó una caravana y causó daños de consideración en el camping de O Terrón.

La carretera siempre viste de luto a alguna familia. En esta época hubo varios accidentes graves y entre ellos destaca el que se vieron implicados varios vehículos en el vial al puerto de Vilagarcía y que se saldó con una persona fallecida y tres heridos de gravedad. Llamativa fue también la salida de vía de un camión que se cayó a la autovía a su paso por Meis y provocó un vertido de gasoil. Y todavía lo fue más el de un matrimonio que perdió el control de su coche y se precipitó al mar en As Goritas, en Cambados. Varios vecinos que vieron el accidente no dudaron en lanzarse al mar y rescatarlos sanos y salvos ante lo que podría haber sido una desgracia.

En los años 2015 y 2016 se hablaba de recuperación económica pero esa circunstancia no se dejó notar demasiado en la creación de empleo. La nota positiva la dio el acuerdo de Lantero que puso fin a la huelga que mantenían los trabajadores, porque del resto, en el apartado social, las noticias no fueron tan positivas como demuestran las toneladas de basura acumulada en los montes de Trabanca o las tractoradas de los ganaderos para protestar por el bajo precio de la leche.

La polémica estuvo servida en los menús escolares de Vilagarcía, al quedarse cientos de niños sin primer plato y en Frións se abrió una investigación tras detectar insectos en las croquetas. Lo positivo en el apartado gastronómico fue la reapertura del restaurante Culler de Pau, tras conseguir su legalización.

Donde sí hubo cambios importantes fue en la política. Las elecciones municipales de 2015 dibujaron un mapa totalmente distinto con sorpresas incluidas. En la comarca de O Salnés el PP perdió la Alcaldía frente a un PSOE liderado por Alberto Varela, mientras que en O Grove, José Antonio Cacabelos volvía a la presidencia de la Corporación. En Ribadumia se conformó un tripartito con el independiente David Castro como alcalde que destronaba al Partido Popular. Lo mismo ocurrió en Cambados, donde la socialista Fátima Abal se convirtió en alcaldesa por sorpresa al obtener in extremis el apoyo decisivo del concejal de Cambados Pode, José Ramón Abal, que le permitió sumar la mayoría con un cuatripartito.

En Sanxenxo también gobernarían cuatro partidos para diluir la victoria del PP de Telmo Martín, que vio como Gonzalo Pita se convertía en alcalde. Los populares obtuvieron mayorías absolutas en Meis, Meaño, Vilanova y en A Illa el PSOE mantenía su hegemonía. La debacle popular no fue tanta en O Barbanza al gobernar en Ribeira y A Pobra.

En el aspecto social destacan los cincuenta años de José Aldao como cura de Cambados, así como el medio siglo de vida del Parador. Cambados fue protagonista en este aspecto al recibir la visita del astrofísico Stephen Hawking y brindar por ser la ciudad europea del vino. La nota triste la dejó el fallecimiento del intelectual Luis Rei, biógrafo de Ramón Cabanillas. 

Horror en Moraña, arde Cortegada y desaparece Diana