Solicitan la condecoración de dos policías de Boiro que hace un año salvaron la vida a un infartado

Alberto Alonso y Francisco Alcalde reanimaron en mayo de 2020 a un infartado | Chechu
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El 27 de mayo del año pasado, Francisco Alcalde y Alberto Alonso, agentes de la plantilla de la Policía Local boirense, lograron reanimar a un jardinero, que empleado por una empresa que trabaja para el Concello y que sufrió un infarto cuando se encontraba sobre una máquina cortacésped y cayó desplomado al suelo. Transcurrido ese tiempo, en el que la víctima se ha ido recuperando, el partido Iniciativa Cidadá de Boiro ha decidido solicitar el apoyo de la corporación local que proponga para ambos la condecoración que les pueda corresponder por esa meritoria intervención, ya sea por parte del Ayuntamiento o de la Academia de Seguridade de Galicia. De igual modo, su actual líder, José Antonio García Castro, demanda que el pleno municipal haga mención expresa y traslade su felicitación a ambos policías por su actuación en auxilio de la persona que estaba infartada.

La formación política que en su momento impulsó el exalcalde Manuel Velo recrimina la pasividad del Ejecutivo local pues después de haber transcurrido trece meses aún no les ha hecho el reconocimiento “que merecen”, por haberle salvado la vida “gracias a su presteza e decisión”. ICBoiro recuerda que esos policías recibieron a las nueve menos cuarto de la mañana de aquel día una llamada telefónica de un hombre que paseaba con sus hijos por las inmediaciones del inmueble que alberga la piscina municipal de A Cachada en la que alertada de que una persona se encontraba tirada en el suelo. El alertante temió que le pasaba algo grave pues inicialmente creyó que estaba reparando un cortacésped, pero al aproximarse a él pudo comprobar que no se movía, por lo que decidió avisar, y los agentes llegaron de inmediato, pues estaban controlando el mercadillo semanal, que ese día retomaba su actividad con los puestos de alimentación.

Francisco Alcalde y Alberto Alonso se encontraron a la víctima tendida boca abajo y con la cabeza de lado, y apreciaron que su cara estaba muy morada, casi negra, además de que no respiraba ni reaccionaba a los estímulos externos. En primer lugar avisaron al 061, que desplazó una ambulancia con un médico y una enfermera del centro de salud de O Saltiño y a un helicóptero con base en el Hospital Provincial de Conxo, que aterrizó en las inmediaciones. Mientras aguardaban la llegada de esos medios sanitarios, esos policías lo colocaron al infartado en posición local de seguridad y le estuvieron practicando durante más de un cuarto de hora maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP). Tras unos instantes, ese hombre empezó a respirar y recuperar sus constantes vitales y el color natural de su piel, pero no le localizaron el pulso, por lo que continuaron con la RCP hasta que lograron estabilizarlo. Luego, con la llegada de la ambulancia y la aeronave del 061, con su respectivo personal, que se hizo cargo de la situación y procedieron a su evacuación del Clínico de Santiago, en donde fue intervenido de urgencia. 

Solicitan la condecoración de dos policías de Boiro que hace un año salvaron la vida a un infartado