Xunta y Estado buscan un punto de vertido para los dragados pendientes

Quintana y Covadonga Salgado con algunos de los ejemplares que se utilizan para las muestras | mónica ferreirós
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Varios dragados en Cambados, A Illa, O Grove o Rianxo, entre otros, están pendientes de un punto de vertido alternativo al que se encontraba al oeste de Sálvora y cuyo uso prohibió hace unos meses el Ministerio de Transición Ecológica. La conselleira do Mar, Rosa Quintana, todavía defendió ayer los depósitos en esta zona, convencida de que la denominación “Sálvora” es la que lleva a “error”. “Non é no entorno”, aseguró la responsable autonómica, que indicó que hay una comisión técnica encargada de buscar una solución.

Un organismo del que forman parte la Consellería do Mar, las autoridades portuarias de Vigo, Vilagarcía y Marín, Portos de Galicia y los ministerios de Fomento y Transición Ecológica. “Temos que ter un punto de vertido para levar aqueles áridos que non se poden empregar para rexenerar”, explicó Quintana. El dragado que ya comenzó es el del Puerto de Carril, actuación que permitirá la posterior reordenación para ganar espacio. Sin embargo, habría otras actuaciones pendientes a ambos márgenes de la Ría de Arousa. La conselleira do Mar estuvo en Vilaxoán para asistir, junto a la directora del Intecmar, Covadonga Salgado a una jornada de toma de muestras a bordo de la embarcación Os Loureiros. “Somos a única comunidade autónoma que conta cun centro de control”, aseguró Rosa Quintana, que destacó la labor que se lleva a cabo desde el Intecmar.


Acreditado por la UE


La directora del centro vilaxoanés explicó que, durante la jornada de ayer, la actividad consistió en la toma de muestras, a tres alturas de cuerda, en el polígono Vilagarcía B para realizar analíticas de biotoxinas. Al mismo tiempo, también se tomaron muestras para análisis microbiológico. Mientras la primera de las actividades se realiza cada semana, la segunda es cada mes o cada dos meses, según indicó Salgado.

El centro dependiente de la Consellería do Mar realiza 10.000 analíticas anuales de biotoxinas, que permiten la venta y consumo de alrededor de 250.000 toneladas de mejillón. Además, el Intecmar realiza 2.000 informes previos a la extracción y más de 300 resoluciones anuales de prohibición o autorización de extracción de moluscos en las zonas de producción, la mayor parte relacionadas con el control de biotoxinas.

Quintana recordó que la presencia de fitoplancton tóxico es un fenómeno natural que se produce en la gran mayoría de las zonas de producción de moluscos bivalvos. El control de esta situación se lleva a cabo desde el centro situado en el Puerto de Vilaxoán, acreditado para todas las analíticas que exige la Unión Europea, lo que garantiza, incidió Quintana, la seguridad alimentaria de todo el producto adquirido “polos cauces legais”. 

Xunta y Estado buscan un punto de vertido para los dragados pendientes