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​¿Por qué usar un limpiador facial?

La piel de nuestro rostro es una de las zonas más sensibles y delicadas que tenemos en nuestro cuerpo. En términos de higiene, por sus características particulares, el agua y el jabón no siempre es suficiente para poder asegurar la cobertura de todas sus necesidades. Más aún si tenemos en cuenta la alta exposición con la que cuenta nuestra cara en cualquier momento del año a causa de la contaminación, el polvo o los cambios de temperaturas, entre muchos otros elementos.


Para garantizar que nuestro cutis está limpio y libre de impurezas, el uso de productos como el Gel limpiador Filorga se ha convertido en uno de los imprescindibles en materia de higiene y de belleza. Conscientes de las dudas que genera la necesidad de tener que decantarnos por productos especializados, a continuación hemos reunido una serie de motivos que te ayudarán a obtener una perspectiva más amplia y asegurar tu elección.


Una piel mucho más fina

El uso de productos de marcas especializadas, como es el caso de Filorga, se explica a partir de del grosor de la piel de nuestra cara. En términos generales, ésta es mucho más fina a la que encontramos en cualquier otra parte de nuestro cuerpo. Por lo tanto, también presenta una delicadeza superior a la que podríamos encontrar. Ambas características provocan que los limpiadores corporales tradicionales pueden llegar a irritarla e imprimir diferentes daños que es necesario evitar con el objetivo de no tener que someternos a ningún tratamiento posterior de recuperación.


Los limpiadores faciales proporcionan a nuestro cutis todo lo que necesitan para mantener la piel limpia. Ayudando a eliminar elementos que no son beneficios para nuestro rostro, como es el caso del sudor, el exceso de sebo o las bacterias. Además de las partículas y los diferentes aspectos que debemos evitar.

Además, y conscientes de que son productos que únicamente se deben utilizar en esta parte de nuestro cuerpo, también son mucho más suaves a que los que podríamos encontrar en aquellos de carácter más general, ayudando a mantener la piel hidratada en todo momento.


El proceso de aplicación

En el momento de llevar a cabo la aplicación del producto por el que nos decantemos, es importante que sigamos con atención los pasos requeridos para poder obtener los beneficios que se desprenden de este tipo de productos.


● En primer lugar, debemos coger la cantidad de limpiador facial suficiente para extenderlo por nuestras manos lo suficiente como para que nos permita alcanzar la textura deseada. A continuación, es el momento de comenzar a aplicarlo en nuestro rostro.


● Debemos masajear durante unos cuentos minutos el mismo. Para ello, utilizaremos movimientos circulares por el rostro, alcanzando también el cuello y toda la zona del escote. Es importante prestar atención a zonas que tienden a pasar desapercibidas, como en las aletas de la nariz o alrededor de nuestros labios.


● Para retirar el limpiador, es suficiente con enjuagar con agua tibia y retirar todos los restos que estén presentes. Un pequeño baño con agua fría es suficiente para que asegurarnos que dejamos a nuestro rostro en el mejor estado posible.


Los limpiadores faciales se han convertido en un producto básico en cualquier rutina de belleza y de higiene. Confiar en marcas expertas, como la mencionada en el presente artículo, clave para obtener los mejores resultados en nuestro rostro. 

​¿Por qué usar un limpiador facial?

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