Javier García Barrio: “En nuestra época no era un partido más, era el partido”

Javier García Barrio, que posa con las camisetas de ambos equipos, reconoce que tendrá el corazón dividido el domingo | da
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Javier García Barrio nació a 200 metros del estadio de Pasarón. Fue recogepelotas del Pontevedra en la época dorada del “hai que roelo” en Primera División. Se formó en su cantera, en infantiles, juveniles y en el Atlético Pontevedrés, pero fue al Arosa al que dio sus mejores años deportivos, marcando un total de 113 goles en 271 partidos a lo largo de siete temporadas. Y es en Vilagarcía, concretamente en el Concello, donde trabaja desde hace 34 años. El domingo Pontevedra y Arosa se enfrentan en Segunda RFEF. Barrio rememora los duelos de la década de 1980 en Segunda B entre ambos equipos y analiza la cita inminente.


¿Por qué dejó el Pontevedra hace cuarenta años?

Yo estuve tres años en Segunda B en el Pontevedra, pero la normativa de tener que alinear jugadores sub 20 me perjudicaba porque me pasaba por tres meses de la edad. Había partidos que jugaba de titular, pero normalmente entraba en el descanso y en la segunda parte. Esa normativa me machacó bastante, aunque lo que me hizo irme al Arosa fue una deuda del Pontevedra. Querían que renovara pero no me pagaban lo que me debían. Por eso me fui.


Y llega al Arosa en el verano de 1980 en Tercera División para escribir algunas de las páginas más brillantes de sus 76 años de historia...

Pues sí, con Martín Abalo Salamanca de presidente y una directiva muy seria. El Arosa me acogió estupendamente. El primer año nos clasificamos para el play-off, eliminamos al Realejos y caímos con el Reus. Esa temporada marqué 32 goles en una Tercera que nada tiene que ver con la de ahora. Había equipos muy potentes como Lugo, Ourense, Racing de Ferrol, Endesa As Pontes...Era muy competitiva. Entonces recibí la llamada del presidente del Pontevedra, que era Miguel Domínguez. Quería ficharme.


¿Por qué no volvió?

Por dos razones. Una el dinero, ya que les pedía que me pagaran lo que se me debía y también quería cobrar acorde a los 32 goles que había marcado. Y la segunda era que tenían que tratar con el Arosa, porque yo tenía contrato en vigor. No llegamos a un acuerdo porque les parecía muy caro y ficharon a Soneira, que estaba conmigo aquí en el Arosa.


Se quedó en Vilagarcía y no le fue mal al equipo...

Nada mal. El segundo año no nos clasificamos para el play-off, pero al siguiente sí y ascendimos en Olot a Segunda B. Ese año ascendimos nosotros y el Pontevedra no.

El Arosa en una Segunda B de dos grupos, lo que a día de hoy es la Primera RFEF. 


¿Cómo era aquello?

Fueron muy buenos años. Por aquí pasaron equipos como Alavés o los filiales del Athletic Club y de la Real Sociedad con jugadores que después fueron internacionales como Goicoechea, Albístegui...Capó en el Sabadell, Idígoras en el Alavés, Mino en el Sporting B que después jugó en el Madrid. Jugabas contra gente muy buena. Seguramente el nivel sería el de la Primera RFEF actual.


Hábleme de los derbis contra el Pontevedra...

Eran muy especiales. Ya no solo durante la semana, incluso la semana anterior ya se hablaba del partido. Este partido no es un partido más, es el partido. Iba por Pontevedra y la gente me decía que ni se me ocurriera marcar. Pero tuve la suerte de hacer el gol de la victoria del Arosa en el derbi histórico de 1984 en A Lomba, con la mayor recaudación y lleno total en las gradas.


¿Cómo fue ese gol?

Lo recordaré siempre. Una internada de Guisande por la izquierda, centró y rematé con la izquierda de volea. Fue precioso.


¿Lo celebró o pidió perdón?

Lo celebré, por supuesto. A ver, el Pontevedra siempre fue el equipo de mi vida. Fui recogepelotas junto a mi hermano en la época del Hai que Roelo, iba a todos los entrenamientos y me firmaban autógrafos. Mi cariño a ese club era de toda la vida, pero en el momento que marqué lo celebré como si fuera la final de la Copa de Europa. Estos jugadores que echan una o dos temporadas en un equipo y cuando le marcan un gol piden perdón no los entiendo. A mí me pagaba el Arosa, que para mí es mi segunda casa, y yo disfruté al máximo de ese gol, como disfruté de los dos que le marqué en Pasarón en un empate 3-3. Marcar en un partido con esa rivalidad y tanto ambiente se disfruta el doble.


¿Por qué se marchó del Arosa?

Pues porque descendimos por la reestructuración cuando hicieron un solo grupo de Segunda B. Eran 12 o 13 descensos creo recordar. Para un equipo como nosotros, que siempre andábamos del puesto 12 al 16 y nos salvábamos todos los años, era sentenciarnos. En febrero ya no teníamos opciones y el club además arrastraba problemas económicos. Al bajar nos fuimos muchos. Llegamos a un acuerdo con el club. Hasta en eso fueron muy honrados, hicieron una campaña para recaudar dinero y nos pagaron todo lo que se debía.


¿En su trabajo de cara al público en el Concello, ¿le hablan de fútbol?

Claro. Mucha gente me recuerda y me pregunta si soy Barrio el del Arosa. La mayoría me dicen que eran niños cuando iban a A Lomba a verme, son recuerdos bonitos que tienen y yo formo parte de ellos. Eso es algo que me enorgullece. Noto que la gente en Vilagarcía me quiere. En mi época se desplazaba muchísima afición con el equipo, siempre estábamos arropados e incluso venían a los entrenamientos.


¿Por qué dice que le aburre el fútbol actual?

Me está desencantando un poco. No me gusta tanto toque hacia atrás. El juego se ralentiza y se hace previsible. Es todo fútbol control, los equipos salen a no perder, quieren tener el balón para que no les ataquen, no para hacer gol. Salvo en los grandes equipos no hay cambios de ritmo ni otra velocidad en los últimos metros.


¿Cómo ve al Pontevedra y al Arosa en lo que va de temporada?

Pues el Pontevedra en casa es un poco eso que acabo de decir. Juega muy lento, muy previsible. Tienen el balón en tres cuartos de campo y acaba la jugada en su mismo portero. No hay una segunda velocidad ni desmarques. Lo veo con muchas dificultades en ese aspecto. En cuanto al Arosa, y se lo dije el otro día al presidente, lo estoy viendo muy competitivo teniendo en cuenta que tiene bajas sensibles y de larga duración. Está jugando un chico que entrené hace años en el Portero 2000, Javi Piay. Con todas sus limitaciones de la estatura me parece un jugadorazo. Y después me parece buenísimo el mediocentro Alberto Martín.


El mejor García Barrio jugaría en el Arosa actual, ¿verdad?

Si digo que lo de antes era mejor que lo de ahora parece que estoy barriendo para casa. Cualquier jugador de nuestra época sería titular indiscutible en estos equipos.


¿El domingo a quien animará?

Pues no voy con ninguno de los dos. No voy a aplaudir los goles de ninguno de los dos. Tengo sentimientos encontrados. Esa es la verdad. Mi primer equipo fue el Pontevedra y mi segunda casa es el Arosa. Ya tengo la entrada para el partido, pero no sé si voy a ir porque está a punto de nacer mi primer nieto.

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