martes 27/10/20

La Fiscalía mantiene la petición de 6,5 años de cárcel para Egidio por atentado a la Policía y robo

También se juzgó a la novia, tres hermanos y padres del principal acusado de los hechos, pero tres perdieron la oportunidad de declarar
Egidio, su novia y dos hermanos declararon por videoconferencia desde la cárcel de Teixeiro
Egidio, su novia y dos hermanos declararon por videoconferencia desde la cárcel de Teixeiro

La Fiscalía mantuvo las peticiones de prisión por los delitos de atentado a la autoridad, robo, lesiones y daños que solicitaba inicialmente para el ribeirense Manuel López Montemuiño, “Egidio”, así como de algunos de ellos para la novia (Sandra), sus padres (José Manuel y Ángeles), sus hermanos gemelos (Anxo y Alexandro) y su hermana (Tania). Así sucedió en la segunda jornada del juicio contra todos ellos celebrado en el Juzgado de lo Penal Número 2 de Santiago -esta vez con los progenitores y la hermana en el banquillo de los acusados tras no comparecer el primer día en que debían declarar, mientras que los otros cuatro volvieron a comparecer por videoconferencia desde la cárcel de Teixeiro- y que quedó visto para sentencia. El Ministerio Público pidió para el principal encausado 6 años y medio de cárcel y multas económicas, y para cada uno de los seis restantes solicitó dos años de cárcel.

La Fiscalía pide concretamente para Egidio dos años y 9 meses de prisión por atentado a la autoridad, un año y 9 meses por un delito de lesiones graves a uno de los policías nacionales que lo redujeron y dos años por un robo con fuerza en el restaurante Dolmen. Además, le solicita una multa de 630 euros por un delito leve de lesiones al otro agente que intervino en la detención, y 3.780 euros por otro de daños. Para la novia y el padre pide dos años de prisión por un delito de atentado a la autoridad y 630 euros de multa por un delito leve de lesiones.

El Ministerio Público sostiene que el 28 de abril de 2017 Egidio trepó por un muro del restaurante Dolmen, en Bretal, y forzó la puerta de un galpón, haciéndose con dos cajas de herramientas valoradas en 2.600 euros. De inmediato, se alertó de ello y su autoría -había una testigo que lo identificó y testificó en el juicio- a la Policía Nacional, que desplazó una patrulla y localizó en las proximidades del lugar al acusado, que accedió voluntariamente a acompañar a los agentes a su casa, situada cerca de allí, para entregarles el botín, y en ese momento apareció en escena su novia.

El fiscal sostiene que cuando llegaron los cuatro al portalón de la finca donde vivía, Egidio trató de huir y refugiarse dentro, pero no lo logró, “debiendo ser reducido por los agentes, dada la fuerte oposición y forcejeo que inició”, en el que uno de los policías sufrió un esguince en un dedo -tuvo que ser operado del menisco y precisó de 12 días de curación-, y le propinó un cabezazo en el pómulo derecho al otro, que sufrió contusiones y erosiones. El relato de Fiscalía refirió que cuando los agentes lo redujeron y lo esposaron, salieron de la casa los padres y tres hermanos de Egidio, que “trataron de impedirlo con violencia” al ver que se lo llevaban detenido. El Ministerio Público detalló que el padre y novia del principal acusado cerraron el portalón para evitar que los policías salieran, “aprisionando la mano izquierda de uno de los agentes”, que ambos “bloquearon el portalón con palos y tablas”, y que junto a la madre se colocaron delante para impedirles la salida, diciendo esta última “dígovos que non se move”.

Según el Ministerio Público, a continuación entraron en escena los dos gemelos -Alexandro portaba un bate de béisbol-, a los que Egidio les dijo “baixade, que entre os tres os matamos”. Y añadió que todos los acusados profirieron gritos de amenazas insultos contra los policías y hacia sus familias, “oponiéndose activamente a que abandonaran el lugar, con empujones y actitud intimidatoria hacia ellos, así como procedieron a grabar con sus móviles todo el altercado”. Ante esta situación, los agentes actuantes pidieron el refuerzo de la Policía Local, que accedió al interior al abrirse el portalón. Añadió que en ese momento la novia de Egidio se abalanzó sobre los policías nacionales para que no se lo llevasen y el detenido les propinó patadas y cabezazos, e intentó arrebatar el arma reglamentaria a un agente municipal, sin lograrlo. Debido a su agresividad, procedieron a engrilletarle los pies para introducirlo en el coche de la Policía Local. Y concluyó que una vez en el interior del vehículo policial, Egidio dio patadas a la puerta y ventanas, causando daños que fueron tasados en 702,41 euros.

En la última sesión declararon un policía nacional que detuvo Manuel López Montemuiño y que describió el forcejeo, y también el dueño del restaurante Dolmen, que declaró que una vecina le informó que fue Egidio el autor del robo. Las defensas solicitaron la absolución de sus clientes, con la alternativa de resistencia a la autoridad, con lo que se reduciría la condena a una multa. Respecto al robo, el letrado de Egidio sostuvo que el ladrón iba encapuchado.

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