Sábado 17.11.2018

Reportaje | A Guadalupe se estrena “a lo loco”

Se podría decir que cada año que pasa son más los días grandes de las Festas da Guadalupe y a este ritmo van a tener la misma consideración las ocho jornadas en las que se prolonga esta esperada celebración.

Se podría decir que cada año que pasa son más los días grandes de las Festas da Guadalupe y a este ritmo van a tener la misma consideración las ocho jornadas en las que se prolonga esta esperada celebración. Ayer fue un caso pues, tras la multitudinaria fiesta de los años 80, con concierto de McKuin, banda tributo a Queen, el lanzamiento del “chupitaso” y sesión DJ hasta altas horas, con poco descanso empezaron las dianas y alboradas a cargo de la Banda de Música de Arca -ofreció dos conciertos- los pasacalles del grupo Río de Anxo, y la gincana familiar O Xogo da Guadaloca, que organizó la comisión de fiestas sobre un tablero como el del Juego de la Oca, detrás del Cuartel Vello, pero combinado con el Trivial. Cada casilla permitía avanzar, detenerse o retroceder, y otras para responder preguntas, realizar pruebas o hacerse un selfie, todo ello recorriendo la villa. Se formaron nueve equipos con medio centenar de participantes, y se impuso Buxaina, seguido de Cabuxos y los terceros fueron Juasalupes.
Sin tiempo para el descanso, la Praza Castelao se empezó a llenar de gente, que buscaba sombras para cobijarse del sol que azotaba con fuerza. Fue para seguir la lectura del pregón a cargo del grupo de teatro Airiños, de Asados, que cumple su 85 aniversario. En la parte superior de la escalinata de acceso al consistorio se subieron Sabela Galbán, para interpretar con el acordeón y su voz una versión de “O Caneco”, adaptada para A Guadalupe, y para actuar Mari Santos, Raquel Lodeiros, Mercedes Pimentel, Miguel Silva, Marga Somoza, Lucía y Silvia Casal, Esther Carrodeguas y Xesús Santos. Todos le dieron otro aire al pregón, llevándolo al terreno que mejor dominan, la comedia, riéndose incluso de ellos mismos y sacándole punta a todas y cada una de las actividades y, como no, también a las consecuencias de los excesos de “tanta troula”. Seguidamente, se dio paso a la sesión vermú con la orquesta Noche de Estrellas en un concurrido campo de la fiesta.
A su remate, la gente se fue a comer, algunos de ellos al xantar popular organizado por la asociación Rock in Rian, que de ese modo dio el pistoletazo de salida a sus actividades: pasacalles con la charanga Santa Compaña, concierto de Sondarúa, pasabares con Fogo Fatuo, Buxaina, Adorniña de Abanqueiro, Parrochiñas y las pandereteiras Áncora, para luego volver al Parque de Galicia para asistir al festival con Skandalo GZ, Boikot, Funkiwis y Ezetaerre. A las cuatro de la tarde y sin tiempo para hacer la digestión, empezaron a llegar a la Praza Castelao los participantes en la ruta cicloturista, que organiza tradicionalmente la peña Castro Barbudo, en colaboración con la comisión de fiestas. Se inscribieron 51 niños -junto a una veintena de adultos-, que al rematar la ruta de seis kilómetros por la villa, hasta la playa de A Torre y regreso por el club náutico, participaron en el sorteo de una bicicleta, que le tocó a Julián Otero Moares. Dentro de este no parar, la fiesta siguió con una exhibición de baile y música tradicional de Fogo Fatuo, el espectáculo de circo y música de Orquestra de Malabares, y la primera verbena con Noche de Estrellas y América SL. l

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