domingo 27/9/20

Rianxo se acuerda de su gente del mar y le rinde un nuevo homenaje

María Luis Laíño y José Ordóñez colocaron una corona a los pies del monolito | Chechu Río
María Luis Laíño y José Ordóñez colocaron una corona a los pies del monolito | Chechu Río

Rianxo celebró ayer el Día da Xente do Mar con un emotivo homenaje a los marinero fallecidos en accidentes ocurridos cuando formaban parte de la tripulación de diferentes embarcaciones. El acto central tuvo lugar en el monolito que desde hace doce años preside el Parque de Galicia y en el que figuran los nombres de 48 vecinos de la localidad fallecidos en el mar desde comienzos del siglo pasado. Este homenaje fue impulsado por Manuel Galbán Sobradelo, al que le murieron su ahijado  Manuel Alcalde Rañó en el Gran Sol en 2003 y su primo Ángel Galbán Franco en la ría en 1961.  Mientras, el grupo de gaitas de la asociación Fogo Fatuo interpretaba el himno gallego, fueron María Luisa, hermana de Manuel Laíño Varela, que falleció ahogado en 1973 en un naufragio ocurrido cuando navegaba en un carguero por aguas de New Jersey, y José Ordóñez Sobrido, cuyo padre, José Ordóñez Triñanes, murió ahogado en el año 1971 cuando el mercante alemán en el que iba a bordo y que estaba enfilando la entrada hacia Londres chocó con un petrolero hundido en el Canal de La. Mancha Ambos llevaron una de las coronas con las que se hizo la ofrenda ante el monolito, mientras que con la otra cargaron el alcalde, Adolfo Muiños, y el referido Manuel Galbán.

Entre otros familiares de los marineros fallecidos estuvo José Gregorio, hermano de Luis Fachado Rodríguez, que murió en 1972 en aguas del Mar Báltico, en Dinamarca, “ao volcar a causa dun temporal o petroleiro no que iba por non botarlle auga ao casco para estabilizalo, morrendo todos menos un, e o corpo do meu irmán nunca apareceu”. No faltó Adelaida Caamaño, a la que en 1943 le murió el marido, José Rodríguez Lojo, cuando llevaba un barco a Almería -está enterrado en el cementerio San José de dicha localidad-, y que rezó una oración los fallecidos y cantó “do mar temos que vivir, co mar temos que loitar”. Luego se celebró una misa en la capilla de San Bartolomeu, seguida de una ofrenda marítima en As Lobeiras. Fogo Fatuo ofreció una sesión vermú y una exhibición de baile tradicional en la Praza Rafael Dieste, donde Onte e Hoxe ofreció un concierto. l

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