Felipe Peredo causa baja en el Arosa. Ambas partes llegaron a un acuerdo para separar sus caminos tras la escasa participación y aportación del centrocampista cántabro en la primera parte de la temporada. Pese a que la intención del técnico Míchel Alonso era la de no conceder ninguna baja en esta ventana invernal, algo que manifestó públicamente el pasado viernes en la previa del derbi ante el Boiro, fue este último partido el que precipitó los acontecimientos.
Felipe volvió a empezar en el banquillo y entró al campo en los últimos diez minutos en sustitución de Concheiro. Ni el jugador estaba contento con su rol, ya que no fue titular en ningún partido en el primer mes de liga ni en los últimos a su regreso de la lesión de rodilla, ni el entrenador le garantizó que su situación iba a cambiar en esta segunda parte de la temporada. De ahí que, tras una charla este martes entre ambos, se llegase a la conclusión de que su salida era lo mejor para ambas partes.
Tras una conversación entre el técnico y el jugador ambos dedicieron separar sus caminos. El centrocampista cántabro, que llegó del Laredo con la vitola de futbolista importante en la medular, participó saliendo en la segunda parte en las tres primeras derrotas de liga. En la cuarta jornada, en Vilalba, sufrió una lesión con rotura parcial del ligamento lateral interno y en un esguince del ligamento cruzado, que le tuvo dos meses de baja. Un período de tiempo en el que el equipo cosechó muy buenos resultados. A su regreso en diciembre participó en los tres últimos partidos ante Estradense, Silva y Boiro, pero sin demasiado protagonismo en el juego en ninguno de estos encuentros y siempre entrando en las segundas partes. Se marcha del Arosa tras jugar 150 minutos en siete partidos, con dos amarillas y sin marcar ningún gol.
"Creo que ha aportado mucho en el vestuario, pero yo había venido a jugar y no he podido hacerlo como hubiese querido, por eso creo que es mejor buscar otra cosa. Me duele muchísimo porque dejo aquí amigos para toda la vida, me lo han demostrado entre ayer y hoy. Además estaba encantado con la gente de Vilagarcía, me han tratado como en casa". Felipe reconoce que su salida le apena y le "duele mucho", pero considera que "soy un jugador con cierta madurez", acostumbrado a ser importante en el campo, "a aportar en el verde", una situación que no se estaba dando ni tenía visos de cambiar.
Felipe Peredo explica que desde hace varias semanas le llevan llamando varios equipos, pero "siempre los he rechazado por intentar darle la vuelta a la situación aquí, había venido a jugar porque mi ilusión era ascender al Arosa desde el campo", pero llegados a este punto, cree que es el momento de escuchar otras opciones. "La lesión que tuve fue algo reseñable, pero no creo que haya sido el condicionante por el que he salido. Son cosas del fútbol, es así. Hay veces que no encajas en lo que quiere el míster y no pasa nada". Felipe se marcha con la sensación de no haber tenido tiempo de demostrar el jugador que es, ya que "siempre he tenido muchos minutos en los equipos que he estado y nunca he sido un jugador revulsivo de segundas partes".
El fichaje de un defensa, muy cerca
La marcha de Felipe deja la plantilla en 19 jugadores, de los cuáles están lesionados en estos momentos Luis Castro, Carlos Torrado y Álex Compa. El Arosa irá a este mercado a reforzarse. De hecho, ya se está moviendo para cerrar la incorporación de un central con experiencia en la categoría para fortalecer la zona defensiva. Las negociaciones están muy avanzadas y a lo largo de esta misma semana se podría anunciar el acuerdo.
En principio no se prevén movimientos para el ataque, ya que el “fichaje de invierno” en este sentido es el del coruñés Duque. Si bien, la baja de Felipe puede provocar la llegada de un segundo futbolista este mes de enero para el centro del campo. Tanto el técnico Míchel Alonso como el director deportivo Dani Abalo quieren hacer todo lo posible para mejorar la plantilla, conscientes de que el Arosa está en condiciones de pelear por el título y el ascenso directo. Aunque es segundo a cuatro puntos de la UD Ourense, desde la cuarta jornada es el mejor equipo de la categoría en cuanto a puntuación, con nueve victorias y cuatro empates en trece partidos. Una dinámica que espera prolongar en la segunda parte de la temporada que inicia con dos difíciles salidas consecutivas a los campos de Alondras y Sarriana