Arosa y Leganés B despidieron el año con un partidazo

El capitán Julio Rey conduce el balón perseguido por Álex en una acción del partido de ayer | gonzalo salgado

Arosa 2-2 Leganés B


El Arosa cerró el año 2021 con un partidazo en A Lomba ante el filial del Leganés que acabó en empate (2-2), pero que pudo caer para cualquier bando. Tuvo alternativas en el juego y en el marcador, con diferentes fases y una nueva demostración del carácter competitivo del equipo de Jorge Otero en una categoría en la que está decidido a quedarse, determinación que también tiene su afición.


Ayer el partido se le puso de cara con el gol “psicológico” de Luismi antes del descanso. Sin embargo en ventaja en el marcador se vio al peor Arosa en el partido. En solo dos minutos, primero aprovechando un error de Manu Táboas y después en una genialidad entre Mario Rivas y Diego_talento pepinero a raudales_ el Arosa se vio por detrás. Con 1-2 no se vino abajo. Al contrario, jugó, empujó y se vació. Hizo el empate en un golazo de Lui Nuño y pudo ganar al final en dos muy claras de Luismi.


El empate le deja como estaba en la tabla. Décimo, pero ahora con 21 puntos. Sigue haciendo camino y se mantiene la pelea igualadísima en una zona media cada vez más colapsada.


Ante la baja de Javi Fontán por sanción, Piay se fue al lateral derecho y Pedro García al centro de la zaga junto a Ross. No hubo más variaciones respecto al once que ganó en Móstoles. Finalmente Porrúa no se vistió porque no estaba totalmente recuperado de sus problemas musculares.


El Arosa salió a morder. No solo quiso igualar el ritmo alto del filial pepinero, sino que en el primer cuarto de hora lo superó claramente. Espoleado por esa incansable y espectacular afición de la grada de Preferencia, que es el alma de A Lomba. Tuvo dos ocasiones en los primeros seis minutos el equipo arlequinado. Primero en un disparo de Mon desde 25 metros que casi sorprende a Sergio Valero, pero se fue por encima del larguero. Y después en un centro con la derecha de Cotilla que remató de cabeza Luismi, pero sin lograr darle fuerza para sorprender al portero del filial madrileño.


El Arosa estaba encontrando espacio detrás del pivote defensivo Cássio. Ahí es donde fue apareciendo Pedro Beda, claramente recuperado para la causa en las tres últimas jornadas, para generar juego ofensivo. Tras el primer cuarto de hora a todo gas, el Arosa se dio cuenta que enfrente tenía un rival que quería decir también muchas cosas en el partido. El Leganés B tuvo su primera opción en un remate de cabeza del central Ofoli Quaye, un portento físico. Y partir de ahí se vino arriba. Fueron instantes de más dominio del Leganés, que puso centros al área bien solventados por una defensa concentrada. El Arosa entró en una fase en la que le costó progresar a campo contrario y fueron los visitantes los que no solo habían nivelado el partido, también eran más profundos. En el 33 profundizó por la izquierda y centró abajo de Álex, pero Ross evitó el remate de Mario Rivas en área pequeña en una gran acción defensiva.

En los minutos que precedieron al descanso el Arosa fue creciéndose, llegando más. Y así encontró el gol en un córner. Lanzó Diz a pierna cambiada desde la izquierda, prolongó de cabeza Ross y remató con el pie Luismi libre de marca en área pequeña. Mejor imposible para irse al descanso el 1-0.


La segunda parte empezó con un susto para los locales, en un disparo potente del lateral Joserra que se fue fuera por poco tras una buena acción combinada del equipo pepinero de derecha a izquierda. El Leganés dio claramente un paso adelante y el Arosa parecía perder fuelle físico, cada vez más hundido en su campo. Siguió apretando el filial, que tiene en Mario Rivas a un jugador que está llamado a colarse en el fútbol de élite. Avisó en el 58 con un centro chut Rubio, pero despejó Táboas a córner con problemas cuando el balón se colaba por el primer palo.


El Leganés dominaba y dominaba. En una de sus acciones de ataque encontró a Borona entre líneas con el Arosa demasiado metido en su campo. Ross le hizo falta, muy peligrosa al ser en la frontal del área. Lanzó la falta el propio Borona, a colocar, y Manu Táboas no pudo atajar. Se le escapó de las manos un balón fácil y en el rechace marcó Cássio. El 1-1 fue un sopapo del que no se había recuperado el Arosa cuando un minuto después encajó el 1-2. Con Piay pidiendo falta en una incursión ofensiva, el Leganés B montó una contra por la izquierda. Mario Rivas le ganó el duelo en velocidad a Pedro García y puso un centro abajo atrás al área que remató de forma inapelable Diego. Un golazo. En un abrir y cerrar de ojos el Arosa se vio sin nada en el zurrón.


El equipo arlequinado no bajó los brazos, dio buena respuesta, alentado por su afición incondicional. Empezó a mover el balón y a llegar, aunque sin generar. Todo pudo cambiar en una acción aislada en la que Borona le birló el balón a Cotilla y se quedó en el mano a mano ante Táboas. El delantero pepinero, escorado a la derecha, remató demasiado cruzado. El Leganés B perdonó el 1-3 y lo pagó caro. Porque el Arosa siguió en modo martillo pilón, yéndose a campo contrario y creyendo en sus opciones. Así llegó el 2-2. Un gran gol en acción combinada. Movió el balón a la izquierda el equipo y apareció la conexión Julio y Cotilla. El capitán encontró al lateral con un pase-túnel, y Cotilla puso un gran centro al segundo palo que remató de volea Nuño. A la escuadra.


El 2-2 encendió más al público. Y también dio más vigor al equipo, que no tenía ningún problema de fuelle físico que daba a entender al inicio de la segunda parte. El Arosa pudo ganar. Luismi tuvo dos muy claras. Sobre todo la primera. En el 87 se quedó en el mano a mano ante Valero tras un balón que falló el central Ofoli Quaye. El máximo goleador del Arosa quiso definir de vaselina y golpeó mal, al césped, perdiendo la gran ocasión. En la última jugada del partido, ya en el tiempo de aumento, Beda hizo un jugadón por línea de fondo y la puso en área pequeña en el primer palo, donde Luismi remató pero muy encimado por un rival, yéndose el balón por encima del larguero.


Al final el esfuerzo local se quedó sin el premio gordo. Pero los jugadores se llevaron la ovación de su público. Ahora tendrán una semana de vacaciones navideñas. Volverán al trabajo el lunes 27 para preparar el último partido de la primera vuelta en Carballo, y los 17 siguientes que restan hasta el final. Todo un mundo.

Arosa y Leganés B despidieron el año con un partidazo

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