viernes 23/10/20

Un Arosa que no se rinde remonta con dos goles de cabeza de Sylla

AROSA 2 - 1 BARCO

El pichichi marcó a centros de Manu Rodríguez en el último cuarto de hora para voltear el tanto del Barco. Cuarta victoria seguida en A Lomba y otra vez a 4 puntos del cuarto

Diego Sylla firmó un doblete que supone tres puntos de oro y lleva ya 22 tantos en liga esta temporada  | mónica ferreirós
Diego Sylla firmó un doblete que supone tres puntos de oro y lleva ya 22 tantos en liga esta temporada | mónica ferreirós

El Arosa no se rinde. Ayer se levantó de la lona cuando estaba más que grogui, con 0-1 en casa ante un rival directo a falta de poco más de diez minutos. Fue persistente, apareció al rescate el pichichi Sylla y remontó el partido ante el Barco con dos remates de cabeza del delantero. Una victoria para seguir creyendo, es la cuarta consecutiva en casa, que le vuelve a situar a cuatro puntos del cuarto, y sobre todo deja atrás una semana difícil en lo anímico. Habló días antes del partido Rafa Sáez de la facilidad de los suyos para rehacerse ante las dificultades, y lo volvieron a demostrar.

De entrada, muchas cosas en contra. La baja de última hora de Chiqui, por molestias en una rodilla, que dejó la convocatoria en 15 jugadores. La lluvia incesante, que convirtió el campo en una piscina, impidiendo el estilo de juego local. Y sobre todo el mazazo del 0-1 antes del cuarto de hora, motivado justamente por el estado del terreno de juego, que le jugó una mala pasada a Manu Táboas cuando se lanzó a atajar un balón fácil que escupió el agua, permitiendo a Juanito Bazo marcar a placer.


Lejos de rendirse o bajar los brazos, el Arosa se adaptó a las circunstancias, remó y tuvo premio. Mucha parte de culpa la tuvieron Manu Rodríguez, con sus centros, y Sylla, con su instinto rematador. La “pantera de Dakar” no está en plenitud de condiciones físicas, lleva varios partidos jugando con molestias y apercibido de sanción. Pero siempre se exprime un poco más. Suma 22 goles y sigue tirando de un carro que se resiste a quedarse en el camino.


El partido prometía, pero la tarde fue tan desapacible que condicionó el juego y también la asistencia, con menos gente en la grada. Empezó bajó un diluvio, con el campo impracticable que de la misma forma que frenaba el balón en zonas de pozas lo propulsaba en otras. El Barco se adaptó mejor de inicio, jugando balones largos sobre Juanito Barco y antes del cuarto de hora encontró el premio fruto de las circunstancias del terreno de juego. El balón se le escapó a Manu Táboas tras deslizarse sobre una lámina de agua, le quedó franco a Juanito Bazo para marcar a placer con un certero chut.


Sin opciones de combinar en mediocampo, el partido fue una sucesión de despejes y disputas. El Arosa poco a poco le cogió el hilo al encuentro, pasó a dominar claramente en la versión requerida pero no acertó en las tres ocasiones que tuvo en la primera parte. La primera en una mano a mano de Luis García que salvó con el pie Kiko, el remate de cabeza de Sylla en el rechace se fue por poco a córner. A la media hora la tuvo Suso, tras regatear a dos contrarios en área, pero su remate se estrelló en el lateral de la red. La tercera fue en un córner, ya en el 43, se le escapó el balón a Kiko y acabó rematando Suso otra vez, contra un defensa.


Rafa Sáez ordenó un cambio en el descanso, dando entrada a Quique Cubas en punta junto a Sylla, sacrificando a Julio. El de ayer no era un partido para manejar el balón por dentro. Mou, por sus características, se adaptó mejor a las exigencias. El Arosa salió con empuje, durante el primer cuarto de hora del segundo tiempo metió al Barco en su campo, pero le costó generar situaciones de gol. Con el paso de los minutos el Barco logró frenar el partido, ralentizó cada acción y empezó a jugar con el tiempo.


El Arosa no bajó los brazos y tuvo una buena ocasión en el 72, en un balón largo que peleó Sylla y acabó rematando contra el portero. En el 79 el Arosa logró el empate, ya cuando los visitantes jugaban sin David Álvarez ni el central Omar, ambos sustituidos por lesión. En una acción de saque de banda en la que los visitantes esperaban que les devolviesen el balón, centró Manu Rodríguez y cabeceó Sylla abajo, inapelable.


El empate fue un subidón anímico para los locales, mientras que el Barco quedó desnortado y cinco minutos después en un córner llegó el 2-1. Otra vez con los mismos protagonistas. Lanzó Manu Rodríguez al corazón del área pequeña y Sylla se elevó por encima de todos y marcó de cabeza. De ahí al final el Arosa no concedió nada.


La victoria supone volver al centro del ring y mantenerse en el combate. A los puntos, el Arosa sigue en desventaja, pero no parece que vaya a arrojar la toalla tan facilmente.

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