El Villalonga FC ya vuelve a tener en sus manos el escudo que en su día presidió la entrada al campo de San Pedro. El talle de madera, que estuvo desaparecido durante años, realizada sobre los años 60 por el escultor Alfonso Vilar se llevaba en la parte delantera del autobús del Villalonga. Una vez que se llevó a cabo la reforma de las instalaciones en el año 1990, el escudo desapareció.
Finalmente, los miembros de la Peña Celeste se encargaron de buscarlo, lo que no se esperaban era que apareciese en el actual almacén del Hotel Pinar. Por ello, dado el lamentable estado en el que se encontraba el talle de madera, le encargaron la reconstrucción a Andrés Pita, quien logró dejar el escudo como nuevo. En él aparece una figura de un futbolista, que porta la camiseta del Vilallonga FC, rematando un balón de cabeza. Durante muchos años, según el historiador del Ayuntamiento de Sanxenxo, Victoriano, las personas pensaron que se trataba de un jugador fallecido en un accidente laboral.
“A imaxinación popular quixo ver na talla de Vilar a figura de GARRIDO –O Ferrolán-, xogador do Vilalonga, finado nun accidente laboral nunha fábrica cerámica. Dato que temos que desmentir, por canto a talla se realizou no ano 1949 e O Ferrolán faleceu no 1951. No exame dos asentos contables, constatamos que con data 10 de xullo de 1949 se pagaron cen pesetas pola tantas veces citada talla”, señala. La nueva directiva ya tiene en sus manos un escudo histórico para el club.
El escudo fue entregado en el Novo San Pedro en el enfrentamiento relativo al Trofeo Peña Celeste, que enfrentó al Villalonga con el Coruxo FC, un equipo que está dejando buenas sensaciones en la pretemporada.
El Trofeo, en esta ocasión, no pudo quedarse en Villalonga, ya que los de Luciano González perdieron el encuentro por 0-2 en el último enfrentamiento de pretemporada en San Pedro. A pesar de esta derrota, el Villalonga viene dejando buenas sensaciones y hay grandes expectativas para su debut en Tercera.