sábado 19.10.2019

A Coruña es la segunda ciudad con menos oferta de vivienda vacía, con un 14% del parque inmobiliario

El reducido stock de pisos disponibles preocupa a los empresarios, que avisan de que parte no son habitables

el ideal gallego-2019-02-26-005-262ec9bf
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La crisis dejó una gran cantidad de vivienda desocupada en A Coruña pero a estas alturas, después de la reorganización bancaria y de que muchos pisos se liquidasen de manera directa o a través del conocido como “banco malo”, el stock disponible es escaso. Del parque inmobiliario total del municipio un 14% está vacío, lo que sitúa a la ciudad como la segunda de las grandes urbes gallegas con menos activos tan solo por detrás de Vigo. A pesar de que la cifra parece preocupante por ser un número elevado, la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias (Fegein) advierte de que es un total muy escaso para atender el mercado con garantías y rechaza la política de vivienda que ha seguido el Gobierno municipal. 

Un estudio realizado por la Federación Galega de Empresas Inmobiliarias hecho público ayer revela las cifras más actualizadas del parque residencial coruñés. En total, según los expertos, la localidad cuenta con 135.451 casas de las que 19.283 estarían vacías. Esto equivale al 14,24%, un porcentaje que solo supera a la baja Vigo con un 13%. 


En el resto de grandes ciudades la disponibilidad con respecto a su número de apartamentos es mucho mayor con sus condicionantes particulares. En Pontevedra, por ejemplo, la bolsa de pisos libres de uso –que pueden estar incluidos en la oferta inmobiliaria o no– es del 17%, mientras que en Ourense roza el 22%. 


Ese 14% parece mucho pero para los profesionales del sector la visión es totalmente contrapuesta. “En Vigo y A Coruña y sus áreas de influencia hay un problema grave porque el stock de viviendas vacías es mínimo”, asegura el presidente de Fegein, Benito Iglesias. Aclara que un alto porcentaje de la cantidad de hogares que se consideran sin uso lo están porque son inhabitables. “A lo mejor hay un tejado y cuatro muros de piedra cayéndose”, reflexiona, subrayando que los pisos en los que no se puede entrar a vivir (al nivel de deterioro que sea) es muy destacado. 

Sin imposiciones
Iglesias entiende que esto puede producir más tensiones en el mercado y la consiguiente subida de precios tanto en el ámbito del alquiler como de la compra porque “el 80% de la población se concentra en estas dos áreas en las que hay escasez de vivienda”.  


Por ello, preguntado sobre las afirmaciones sobre los pisos vacíos que surgen a veces desde el Ayuntamiento para justificar las dificultades a la hora de conceder nuevas licencias de edificación, Iglesias afirma que, desde su punto de vista, la decisión es “errónea”. 


De hecho, ve común esa “falta de política de vivienda” en la ciudad, Ferrol y Santiago. Aunque una parte del sector apuesta por la rehabilitación como otra buena opción –para la que quizá en A Coruña haya más facilidades en el ámbito particular, si bien no empresarial– para que la gente acceda a una casa, avisa de que “no todo el mundo quiere vivir en una casa reformada porque los edificios dan problemas y no se puede obligar a ello”. 

“Por mucho que reformes si estás en un edificio de los años 70, por ejemplo, sabes que por mucho que rehabilites en algún momento tendrás una derrama importante”, sostiene. En este sentido, y para evitar que los arrendamientos sigan subiendo y el tener un techo sea inasumible para muchos vecinos, Fegein demanda a las administraciones locales que creen un “parque de viviendas sociales” adaptadas a todos los bolsillos. De hecho, lamenta que lleven años pidiéndolo sin conseguir una solución.

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