martes 22/9/20

La nueva Ley de Memoria Democrática reconvertirá el Valle de los Caídos en un cementerio Civil

El anteproyecto contempla recuperar más de 25.000 cadáveres de víctimas del franquismo
La nueva Ley de Memoria Democrática prevé convertir el Valle de los Caídos en un cementerio civil | EFE
La nueva Ley de Memoria Democrática prevé convertir el Valle de los Caídos en un cementerio civil | EFE

La nueva Ley de Memoria Democrática cuyo anteproyecto aprobó ayer el Consejo de Ministros prevé, entre otros aspectos, la reconversión del Valle de los Caídos en un cementerio civil y dotar al Estado de recursos para recuperar restos de las fosas comunes.

La vicepresidenta primera del Gobierno, Carmen Calvo, explicó en rueda de prensa que el nuevo texto también plantea transformar el Panteón de Hombres Ilustres en un Panteón de España donde se reconozca el valor histórico de hombres y mujeres españoles, así como incorporar la memoria democrática al currículum educativo.

En lo que respecta al Valle de los Caídos, el Gobierno no tiene encima de la mesa la demolición de la gran cruz de 150 metros que preside la Basílica dentro de la reconversión de este enclave al amparo de la nueva Ley de Memoria Democrática, y deja esta decisión a expensas del proceso de “resignificación” del mausoleo franquista.

El futuro del Valle de los Caídos es uno de los aspectos que aborda la normativa, que permitirá desalojar a los benedictinos que ocupan la abadía y supondrá la extinción de la Fundación de la Santa Cruz, para pasar a su gestión exclusivamente estatal, a cargo de Patrimonio Nacional.

La pretensión del Gobierno es transformarlo en cementerio civil donde descansan los restos de más de 33.000 españoles de ambos bandos de la Guerra Civil y al mismo tiempo dotarle de una dimensión que permita “explicar”, según fuentes del Gobierno, su significado histórico, su proceso de construcción y su alcance simbólico para la dictadura.

Recuperación fosas

La futura ley de Memoria Democrática también declarará “nulos de pleno derecho” los juicios sin garantías del franquismo y permitirá, según cálculos del Gobierno, recuperar de las fosas unos 25.000 cadáveres de represaliados en cuatro años.

En materia de fosas, se creará un banco de ADN que facilite la identificación de los restos todavía pendientes de recuperación, aunque antes será necesario elaborar un censo oficial de víctimas, ya que no existen datos fiables al respecto.

De momento, y hasta que entre en vigor la nueva normativa, el Ejecutivo continuará tramitando subvenciones al amparo de la Ley de Memoria Histórica de 2007 para que las asociaciones puedan seguir trabajando en las exhumaciones.

En este ámbito, la futura ley creará una Fiscalía de Sala en el Tribunal Supremo para proteger los derechos de las víctimas de la represión y la dictadura y a la que podrán acudir las familias para presentar denuncias de desapariciones.

Asimismo, se retirarán las condecoraciones a personas relacionadas con el régimen franquista y que recibieron esas menciones por su actividad en contra de la democracia, como fue la concedida en su día al policía fallecido Billy el Niño.

Extinción de las fundaciones

El anteproyecto de ley que fue aprobado ayer también contemplará la extinción de las fundaciones que hagan apología del franquismo.

Recoge que será causa de extinción de fundaciones la apología del franquismo o la incitación al odio o violencia contra las víctimas del Golpe de Estado, al considerarse contrarias al interés general, lo que llevará previsiblemente a la ilegalización de la Fundación Francisco Franco.

Comentarios