domingo 15.09.2019

Feijóo ratifica que Sanidad hará nuevos contratos para médicos de uno a tres años

El presidente de la Xunta censura que las mareas locales no agilicen terrenos para infraestructuras sanitarias

El presidente de la Xunta interviene en el Parlamento | lavandeira jr. (efe)
El presidente de la Xunta interviene en el Parlamento | lavandeira jr. (efe)

El conflicto abierto en la sanidad pública gallega protagonizó el último pleno del año, en el que el presidente, Alberto Núñez Feijóo, optó por el contraataque para defenderse de las críticas que vertieron sus rivales políticos, pero también aprovechó para concretar varias de las medidas anunciadas el martes tras la reunión con profesionales de la Atención Primaria en la comunidad.


Así, además de remarcar que Sanidade también escuchará a las asociaciones de pacientes, aprovechó su intervención en el pleno para precisar que se ofertarán contratos “estables” de entre uno y tres años “a todos los médicos de familia y pediatras que se formen en Galicia”, inmediatamente después de finalizar el  periodo del MIR.


Asimismo, en la sesión de control, Feijóo ratificó que, desde el 1 de enero, los médicos del Sergas cobrarán un 6 por ciento más en cada nómina –un incremento que ya incluiría la subida salarial del 2,25 por ciento para los funcionarios que aprobará el Gobierno central– y que se ampliará la edad de jubilación hasta los 70 años.


Al tiempo, durante el cara a cara con la portavoz del BNG, Ana Pontón, quien le instó a “rectificar” unas políticas de “recortes” que le han convertido “en un peligro para la salud” de los gallegos, el presidente anunció que se incorporará un responsable de dirección de Atención Primaria en todas las gerencias sanitarias.


“Pactaremos las medidas que sean necesarias para mejorar las agendas de los médicos en Atención Primaria, sus sustituciones, su estabilidad y sus retribuciones”, garantizó Feijóo, en el marco de un conflicto que tiene como telón de fondo la dimisión en bloque de más de una veintena de jefes de servicio de Atención Primaria en Vigo.

No en vano, este asunto no solo lo puso sobre la mesa el BNG, sino que le preguntó también el portavoz de En Marea, Luís Villares, e incluso Xoaquín Fernández Leiceaga (PSdeG) lo mencionó, pese a que su pregunta se centró en políticas de juventud.

“Politizar y tensionar”
Feijóo sugirió que el BNG “politiza, tensiona y descalifica” la sanidad y a Villares, quien denunció una modificación de crédito en octubre cuyos fondos se habrían destinado “a conciertos con la privada”, le echó en cara que ayuntamientos “de las mareas” de Vigo y O Morrazo no agilicen licencias y terrenos para ampliar o construir nuevas infraestructuras sanitarias.


Villares denunció que en noviembre trascendió “una transferencia de crédito interna en sanidad” mediante la que se derivarían miles de euros de inversiones en terrenos, programas de lucha contra las drogas y gestión y coordinación en el primer nivel asistencial para “el concierto con entidades privadas”, y ha exigido explicaciones al presidente.


En su debate con Feijóo, Ana Pontón recurrió a las “palabras” de profesionales de la sanidad de distintos ámbitos, como la Atención Primaria y Urgencias, para alertar de una situación “insostenible”, antes de preguntar al presidente si va a “rectificar la política de recortes que lo ha convertido en un peligro para la salud de los gallegos”. “Cuando hay un problema, se dedica a difamar a los trabajadores. Es una vergüenza. Su biografía está marcada por las privatizaciones”, esgrimió la dirigente nacionalista, quien advirtió de que Vázquez Almuiña “no puede seguir ocupando ni un minuto más la silla de conselleiro” de Sanidade.

De hecho, sugirió que el presidente “está viendo cuál es el mejor momento” para ver “cuando puede poner en una bandeja de plata la cabeza” del conselleiro para “salvarse” él, y añadió que “no se puede solucionar la situación con imaginación”, antes de demandar un plan que permita recuperar el empleo perdido en sanidad y más recursos.

“No comparto la forma del BNG de politizar, tensionar y descalificar la sanidad pública”, respondió Feijóo, quien señaló que su Gobierno está “orgulloso de los profesionales” y situó al Sergas, “sin falsa modestia”, como “uno de los mejores de Europa”.


A renglón seguido defendió su gestión y señaló que, a día de hoy, en Galicia trabajan “más médicos” de Atención Primaria que “con el bipartito”, con “menos” pacientes por médico y también “menos” pacientes por médico que en la media de España. Además, esgrimió la inversión en infraestructuras sanitarias como hospitales o centros de salud.

“Hay más medios que cuando gobernaban ustedes, aunque con menos medios, porque Galicia tiene 1.000 millones menos que cuando ustedes dilapidaban dinero público”, subrayó, antes de admitir que, en todo caso, es “cierto” que “no” hay suficientes médicos de familia y pediatras, y que es preciso “formar a más”.

Un 17% de bajas
Dicho esto, afirmó que “es muy difícil cubrir las bajas” cuando, por ejemplo, “en algún PAC” de la zona de Vigo “el 17 por ciento de los médicos están de baja”. “¡Qué morro!”, proclamó, desde su escaño, la diputada de En Marea Flora Miranda, a quien después el presidente del Parlamento, Miguel Santalices, instó a retirar la expresión y, ante su negativa, la llamó al orden.

Feijóo también criticó que Pontón afirmase que su trayectoria está ligada a “privatizar”, lo que calificó de “difamación impropia de una diputada”, antes de entrar en debate con Leiceaga (PSdeG), quien aseguró que espera que la Xunta “tome nota” de la situación del sistema sanitario gallego y “cumpla algo” de lo que avanzó el presidente.

Comentarios