martes 27/10/20

Más de 130.000 personas viven con movilidad restringida en Galicia

Las localidades ourensanas afectadas por las limitaciones piden responsabilidad a los vecinos
Varios clientes disfrutan de sus consumiciones en la terraza de un bar en el municipio orensano de Boborás | brais lorenzo (efe)
Varios clientes disfrutan de sus consumiciones en la terraza de un bar en el municipio orensano de Boborás | brais lorenzo (efe)

Más de 130.000 ciudadanos del área sanitaria de Ourense deberán acostumbrarse a las restricciones de movilidad después de que a los vecinos de la capital y del ayuntamiento colindante de Barbadás se sumen desde hoy los 18.000 residentes en los municipios de O Carballiño, O Irixo y Boborás.

No podrán desplazarse de este ámbito territorial conjunto salvo por razones laborales, sanitarias o educativas.

Galicia, para cercar el virus por todos los flancos, vuelve por tanto a incrementar las restricciones con nuevos cierres perimetrales en el área sanitaria de Ourense y prohibiciones genéricas para limitar más el contacto social y hacer frente a la alta transmisión del agente infeccioso.

Todo ello después de la trágica jornada del martes en la que la Comunidad contabilizó once nuevos fallecidos por Covid-19 en apenas 24 horas, nueve de ellos en el área sanitaria de Ourense, Verín y O Barco de Valdeorras, en su mayor parte vinculados a residencias de mayores de esa provincia.

562 casos activos en el área

Los últimos datos del servicio gallego de salud, el Sergas, muestran 254 nuevos contagiados en la Comunidad y 4.601 casos activos, unas cifras que han llevado al comité clínico a anunciar nuevas restricciones que incluyen limitaciones de hasta un máximo de diez personas en lo que respecta a las reuniones de toda índole y nuevos cierres perimetrales en la provincia de Ourense.

Tras varios días de duras medidas, en Ourense capital los casos activos de Covid-19 descendieron ayer a 562 esto es, diez menos que el martes, según los datos facilitados por este área sanitaria.

“La situación es preocupante”, señaló el alcalde de O Carballiño, Francisco Fumega, quien advierte del aumento de brotes en reuniones familiares y sociales en esa localidad, que ha pasado de contabilizar una docena de casos a sumar un total de 163 en los últimos días.

En el conjunto de Galicia, las reuniones públicas y privadas quedan limitadas a un máximo de diez personas, tras la decisión adoptada por el comité clínico que asesora a la Xunta en la gestión de la pandemia al constatar aumento de contagios en encuentros sociales y familiares.

Con este escenario, los alcaldes apelaron a la responsabilidad para tratar de revertir esta situación que está castigando a muchos sectores, en especial a la hostelería.

En plena polémica por la decisión adoptada en Cataluña de cerrar toda la hostelería, los restauradores de la capital de Ourense reivindican soluciones para un sector que se ve especialmente con el agua al cuello y asfixiado por la falta de ayudas.

Los hosteleros salen a la calle

Un centenar de profesionales del sector de la hostelería salió ayer a la calle en la ciudad de Ourense en protesta por las restricciones impuestas por la Xunta de Galicia para prevenir contagios y pedir medidas que ayuden al sector ante la crisis causada por la pandemia.

Con la ayuda de pancartas, los hosteleros demandaron en la Plaza Mayor de Ourense alternativas a las limitaciones y menos reducciones de aforo en los establecimientos. Los empresarios piden unas medidas que permitan desahogar a un sector, que se ve castigado por las restricciones.

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