Un alijo de 1.600 kilos de hachís en 2021 permitió destapar la red que hacía uso del zulo de la nave de Tremoedo

El sótano parcialmente inundado y oculto en la nave vilanovesa | P. N.

La Policía Nacional y la Guardia Civil dan por desarticulada la supuesta red de construcción de narcolanchas y tráfico de drogas que, a finales de abril, permitió el arresto de 18 personas, la intervención de embarcaciones irregulares y el descubrimiento de un zulo parcialmente inundado en una nave en el polígono industrial de Tremoedo.


Aquella operación, bautizada como “Keromán” y “Samario” tuvo decisivos avances a raíz de la incautación de un alijo de 1.620 kilos de hachís en enero del año pasado. Los investigadores creen que esta organización criminal traficaba con hachís en el sur de España y que se dedicaba, además, a la construcción, preparación y reparación de planeadoras, tanto para uso propio como para otros grupos criminales. También le atribuyen el transporte de estas embarcaciones por toda la Península Ibérica.


La organización disponía de personal “altamente especializado” como mecánicos, constructores de cascos de las embarcaciones, además de camiones y remolques, tanto para uso propio, como para otros grupos criminales en España y Portugal.


Tras meses de una investigación “larga y compleja”, en la madrugada del 26 e abril se puso en marcha el dispositivo conjunto de la Udyco de la Comisaría de Pontevedra y del EDOA de la Comandancia de la Guardia Civil de la misma ciudad. Además de los 18 arrestos, los agentes se incautaron de 21 embarcaciones de alta velocidad, 80.000 euros, una cabeza tractora, dos remolques, abundante documentación que podría permitir seguir tirando de más hilos y vehículos.


El zulo

En la provincia de Pontevedra se registraron un total de dos naves industriales, donde las fuerzas de seguridad se incautaron de tres lanchas de alta velocidad, a lo que hay que sumar otras quince embarcaciones intervenidas en Portugal.


En la nave industrial registrada en el polígono de Tremoedo, en Vilanova, se halló un “complejo sistema mecánico de elevación del suelo”, que permitía acceder a un sótano de unos 300 metros cuadrados, que se encontraba semi-inundado. Los investigadores mantienen que allí “se podían ocultar tanto embarcaciones, hacer pruebas de flotabilidad de las mismas y su motorización, así como ocultar alijos”.


A esta suerte de sótano se accedía por una entrada oculta bajo un plato de ducha de un cuarto de baño.


En instrucción

Tras los arrestos iniciales, fuentes oficiales indicaron que el juzgado de instrucción número 3 de Cambados decretó prisión provisional contra nueve detenidos que prestaron declaración en sede judicial. Una de ellas, el supuesto cabecilla, había pasado ya por el juzgado días antes. A tres se les impuso fianzas de 20.000, 10.000 y 8.000 euros cuyo pago permite eludir esa prisión preventiva. Otras ocho personas fueron puestas en libertad tras su comparecencia ante la jueza.


Todas ellas, no obstante, permanecían en calidad de investigadas por la presunta comisión de los delitos de contrabando, contra la salud pública de sustancias que no causan grave daño a la salud, en cantidad de notoria importancia, y de pertenencia a organización criminal. Dos personas más habían quedado libres anteriormente.


En el operativo policial, además del EDOA y la Udyco, participaron también el Grupo Especial de Operaciones, el Grupo de Operaciones Técnicas, Medios Aéreos, la Unidad de Prevención y Reacción, la Brigada Provincial de Seguridad Ciudadana, la Brigada Provincial de Policía Judicial, Brigada Provincial de Policía Científica, Greco Galicia, Brigada Local de policía judicial de Marín de la Policía Nacional, así como el OCON SUR, la Usecic, el Servicio Cinológico, GRS número 7 y Unidades de Seguridad Ciudadana por parte de la Guardia Civil.

Un alijo de 1.600 kilos de hachís en 2021 permitió destapar la red que hacía uso del zulo de la nave de Tremoedo

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