lunes 09.12.2019

Aviturga recomienda recurrir el veto al uso turístico de viviendas particulares

Asegura que son nulos y que las comunidades de propietarios solo están facultadas para regular
Aviturga defiende el alquiler turístico de viviendas particulares | d.a.
Aviturga defiende el alquiler turístico de viviendas particulares | d.a.

“Las comunidades de propietarios no pueden prohibir el uso turístico de una vivienda”. Así lo aseguran desde la Asociación de Viviendas Turísticas de Galicia (Aviturga) quienes recomiendan a sus asociados que recurran cualquier tipo de acuerdo de prohibición adoptado en su comunidad de propietarios por ser nulo. El Real Decreto Ley de Alquiler Vacacional 7/2019 las faculta para limitar o condicionar este tipo de alquiler, si bien para hacerlo es necesaria la unanimidad de todos los propietarios

Desde Aviturga insisten en que la actividad turística no puede considerarse como molesta, ya que es el usuario de un inmueble quien puede llegar a convertirse en foco de conflicto, de la misma forma que puede ocurrir con un inquilino en un arrendamiento de larga duración o cuando un propietario padece síndrome de diógenes o acostumbra a celebrar fiestas en su vivienda. 

Por ello desde Aviturga solicitan “más rigor y profesionalidad” a quienes intencionadamente hacen creer a las comunidades de propietarios que están facultadas para prohibir el alquiler vacacional, ya que incurren en una mala praxis al mismo tiempo que devalúan el conjunto de las viviendas. “Lo habitual es que los asesores nos empujen a tomar decisiones que pongan en valor nuestro capital. En estos casos ocurre justo lo contrario. Instar la prohibición va en contra de los intereses de todos los propietarios del inmueble, ya que todas las viviendas son potencialmente candidatas a dedicarse a uso turístico”, explica Dulcinea Aguín, presidenta del colectivo turístico.

Reconoce que la comunidad de propietarios puede regular la actividad para evitar molestias al resto de los residentes en el inmueble. Podrían, por ejemplo, exigir al propietario que disponga de un seguro por los daños que puedan causar los inquilinos, tanto a los elementos comunes como a los privativos, “pero nunca prohibir el uso turístico de su vivienda”. Añade que esta regulación no puede tener en ningún caso efectos retroactivos.

Con respecto a la afirmación de que esta actividad eleva el precio de los alquileres, desde Aviturga insisten en que el problema reside en el alto volumen de viviendas vacías, motivado en parte por la falta de seguridad jurídica que percibe el propietario y el alto riesgo de impago, aspectos en los que invita a trabajar a las diferentes administraciones.

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