El BNG dará su voto clave a Lago, pero acusa al PSOE de querer negociar a espaldas de Somos

Acto de investidura de 2019, con Samuel Lago y la ganadora de la votación, Fátima Abal, en el extremo derecho de la imagen | m. ferreirós

Solo la sorpresa evitaría que Samuel Lago se convierta en breve en el próximo alcalde de Cambados. Pero en la villa del albariño saben bien lo que es una investidura inesperada: Aquella tan recordada de 2015 que aupaba a la ahora saliente, Fátima Abal. En este 2022, las cosas son diferentes.

El BNG confirmaba ayer que ha habido contactos con el PSOE. Informales, pero suficientes para que el grupo que ahora liderará Liso González dé los apoyos clave necesarios para que el PSOE pueda efectuar con tranquilidad la transición en la Alcaldía entre sus dos principales concejales. Quien no se quiere pronunciar por el momento es Somos Cambados, la otra pata de este trípode obligado para sumar la mayoría absoluta necesaria. Su portavoz, Tino Cordal, guarda silencio, a la espera de que se reúna la ejecutiva y también la asamblea de su formación. No será hasta que dichos órganos expresen su sentir que se conocerá la configuración del voto de Somos en esta próxima investidura. Tal vez se sepa el lunes, aunque pocos apuestan a que haya sorpresas: PSOE y Somos llevan gobernando en solitario, y en minoría, en este mandato y han sido compañeros también en el pasado cuatripartito.

A pesar de ello, el desgaste existe tras una etapa sin salarios políticos más allá del de la alcaldesa. Y también un posible enfriamiento de las relaciones entre los socios que evidenciaba ayer el futuro portavoz del Bloque. González afirmaba que en esos contactos previos para tantear el apoyo nacionalista desde el PSOE se les ofreció la posibilidad de entablar una negociación al margen o a espaldas de Somos. “Propoñían unha serie de negociacions que non entendemos”, “cunha parte do goberno”, “con medio goberno”, lo cual “non nos parece xusto”, pero sí “sintomático do que pasa en Cambados”. Una situación que quizás no contribuya a aclarar las aguas entre las partes de este ejecutivo a dos.



Apoyo puntual y nada más


En cualquier caso, el Bloque sigue afeando la gestión del gobierno de izquierda y ya confirma que este apoyo volverá a ser puntual, en la investidura, pero nada más: Seguirán en la oposición. De hecho, afirman que ni siquiera se entró en materia a las propuestas socialistas y tampoco se habló nada del problema de los salarios.

Lo que sí tienen claro los nacionalistas es que “aínda que o que nos separa deste goberno é unha distancia moi grande, non imos permitir que os nosos votos sirvan para que o PP e as súas políticas regresen ao Concello de Cambados”, de ahí que sus apoyos claves lo serán en favor de Samuel Lago, valoró Liso González, que tomará posesión de su acta de concejal en el Pleno de dimisión.



Pode y PP se postulan


Tanto Fátima Abal como el propio alcaldable declinaban ayer valorar la situación, recordando que hoy se extenderán sobre ello en una comparecencia ante la prensa a mediodía. Tampoco José Ramón Abal (Pode) quiso hacer valoraciones, aunque sí confirma una novedad: Si en 2015 dio su voto a Fátima Abal y en 2019 no se lo dio ni a ella ni al popular Luis Aragunde, esta vez se postulará él mismo como aspirante en la votación de investidura. Lo hará así por primera vez y se votará a sí mismo, pero consciente de que no sumará más.

Quién sí valoró la situación es Aragunde. El exalcalde deseó primero una “pronta” y total recuperación a la todavía alcaldesa, que aludió —ante sus compañeros socialistas— a problemas de salud como parte de los motivos que la llevan a dar el paso atrás. También le deseó “todo o éxito” en sus nuevos proyectos profesionales. Pero, a partir de ahí, dijo “discrepar rotundamente” con que Abal deje “un Cambados mellor”. El atasco del proyecto de la plaza de abastos, los problemas en instalaciones deportivas, el cierre de Esperanza Salnés, Albariños en su opinión menos atractivos internacionalmente o la pérdida de patrullas nocturnas de la Policía Local en fin de semana fueron solo algunos de los ejemplos señalados por el conservador.

En cuanto a la marcha de Abal, Aragunde cree que “facía falta un cambio, á alcaldesa víaselle un pouco agotada, cansa, no desem­peño das súas funcións”. Lo que ocurre es que la alternativa de Lago tampoco le convence, al acusarlo de una discreta y escasa labor al frente “dunha concellería tan vistosa como é Obras”. Por ello, aunque el grupo popular aún debe reunirse, se prevé un “no” a Lago y una posible nueva postulación de Aragunde como candidato alternativo. Él, de hecho, dice estar “aberto” a negociar y a recibir propuestas con otros grupos. Aunque las matemáticas y la afinidad ideológica complican la ecuación, al menos tanto como en 2019. 

El BNG dará su voto clave a Lago, pero acusa al PSOE de querer negociar a espaldas de Somos

Te puede interesar