miércoles 30/9/20

La apertura de Bueu y la reserva congelada salva la campaña comercial de la vieira

La vieira ha llegado en abundancia a las mesas estas Navidades. La empresa del Pósito Porto de Cambados ha mantenido durante la campaña central de este último mes .

Labores para eviscerar en Cambados, durante la presente campaña 	gonzalo salgado
Labores para eviscerar en Cambados, durante la presente campaña gonzalo salgado

La vieira ha llegado en abundancia a las mesas estas Navidades. La empresa del Pósito Porto de Cambados ha mantenido durante la campaña central de este último mes un notable volumen de ventas, incluso algo superior a los registros de años anteriores, según explicaba ayer la gerente de la firma, Mar Ambroa.
Las capturas, sin embargo, no se ajustaron a los objetivos marcados y por ello hubo que echar mano de otros circuitos para dar salida a todas las cantidades que reclamaba el mercado.
Una de las claves que permitieron aliviar la carestía de recurso en tamaños comerciales fue la apertura de la veda, tras casi dos décadas, del banco de Bueu, lo que permitió a Porto de Cambados abastecerse no solo de lo extraído del mar arousano sino también del de la ría de Pontevedra.
Pero ni aún así se pudo dar abasto a todo lo que se demandaba desde las mesas, de modo que hubo que recurrir al recurso en reserva a través del congelado.
Mar Ambroa detallaba que, de media, estas Navidades la demanda fue de 4.000 kilos de producto al día en Cambados y 2.000 en Bueu, teniendo en cuenta, además, que una parte de la vieira obtenida debía destinarse también al congelado, para disponer de ella el resto del año.
El objetivo al comienzo de la campaña de extracción en Cambados era poder alcanzar esas cuatro toneladas cada día. Las primeras jornadas, señalaba la gerente, se obtuvieron cifras de entre 3 y 2,8 toneladas. Pero el problema vino según avanzaban los días y esas cifras comenzaron a caer, al encontrarse los productores con bastante menos vieira con tamaño comercial de la esperada y menos, en suma, de lo traído a tierra en otras campañas en la que, además, la demanda era algo menor. El recurso al marisco congelado, con todo, no fue problema alguno y los niveles de venta se mantuvieron. “Las ventas fueron muy bien. La gente que conoce el producto sabe que el congelado es igualmente excelente”, valoraba la gerente.
La campaña de extracción sigue ahora. Hoy se volverá al mar y se continuará “hasta que la naturaleza lo permita”, apuntaba en referencia a la toxina.

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