martes 10.12.2019

O Grove encarga una auditoría para demostrar las “carencias” de la EDAR

Un juez solicitó una evaluación de la estación a raíz del recurso del Concello para paralizar su traspaso

Vista de las instalaciones de la EDAR de O Grove | d. a.
Vista de las instalaciones de la EDAR de O Grove | d. a.

El Concello de O Grove apela al diálogo para solventar el conflicto abierto con la Xunta por la Estación Depuradora de Aguas Residuais (EDAR), pero se mantiene y no asumirá su gestión y mantenimiento a cambio de nada, ante la “malas condicións” en que, asegura, se encuentra y, de hecho, encargará una auditoría para demostrárselo (un juez también la pidió). Así, le propone que, como en otros concellos, se mantenga como una competencia autonómica sufragada por el canon de depuración que, dice el alcalde, José Antonio Cacabelos, llevan 15 años pagando los vecinos a razón de 400.000 euros anuales. O, en caso contrario, que Augas de Galicia le entregue la mitad de esos ingresos para hacerse cargo. 

Sorpresa en el PP
Esta propuesta ha sorprendido al PP meco pues no comprenden qué ha hecho el gobierno local con el canon cobrado en los últimos cuatro años –desde que se terminó la obra– porque fue la constructora quien se hizo cargo del mantenimiento al haberlo ofrecido como una “mejora adicional al contrato de adjudicación”. Cifran la cantidad en algo más de un millón de euros. Con lo cual muestran su desconfianza y creen que en realidad “la negativa a recibir la EDAR respondía de fondo a buscar quedarse con el dinero recaudado”. Cabe recordar que la Xunta la ha intervenido para evitar posible contaminación de la ría al terminar el periodo de pruebas. 

Pero Cacabelos asegura que se trata de una tasa de la que se ha beneficiado la administración autonómica. “Todos os concellos a pagan e non todos teñen EDAr”, explicó. Y cree que, de no entregarles  la mitad, “non quedaría outra que crear outra taxa e que paguen os veciños” pues asegura que las arcas locales no pueden asumir ese gasto anual. Además de que considera que los casi 500.000 euros en que la Xunta cifra su mantenimiento anual no son reales y lo sitúa en unos 200.000 euros. 

“Precisará unha inversión”
El alcalde solicitó una reunión con Augas para abordar su propuesta, pero no le ha respondido, dice. Pero la puerta del diálogo sigue abierta y apela a solucionarlo de esta manera. De hecho, encargará una auditoría a una “consultora externa e obxectiva” para demostrar que, aunque Augas diga que los parámetros son correctos, la estación está en “malas condicións” y en poco más de un año “precisará dunha inversión dun millón de euros”, añadió. Es más, cree que, al asumir su gestión, la propia Xunta “recoñece implícitamente que non está en boas condicións”. Al Concello se lo han dicho tres empresas expertas que la revisaron a petición suya para conocer la situación en que se encontraba antes de recepcionarla y para decidir si optaba por un modelo de gestión directa o de concesión. 

Para los populares grovenses, podía haberlo demostrado cuando se realizó una inspección por mandato judicial. El Concello pidió a un juzgado contencioso administrativo que paralizase la entrega de manera cautelar, pero no aceptó y pidió que ambas administraciones se pusieran de acuerdo para realizar una auditoría. Pero Cacabelos argumentó que les avisaron sin tiempo de reacción y el resultado ha sido que se informó al juzgado de su incomparecencia. Con todo, el alcalde sigue considerándolo como una puerta abierta y encargará ese estudio.

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