Domingo 21.04.2019

Licitan obras de urbanización para desbloquear la Pousada de Ribadumia

Una inversión de 250.000 euros hará posible preparar dos calles y devolver los terrenos ocupados a la iglesia

Vista del establecimiento hotelero, que lleva años con la obra concluida, pero cerrado | g. salgado
Vista del establecimiento hotelero, que lleva años con la obra concluida, pero cerrado | g. salgado

La legalización de la Pousada de Ribadumia para su futura puesta en marcha da nuevos pasos y parece que de esta vez se podría avanzar para la licencia final.

La Diputación de Pontevedra resolvía en una junta provincial de gobierno este mes la aprobación del expediente de contratación de una necesaria y previa obra de urbanización del entorno donde se ubica el establecimiento. Se trata de dejar preparadas y adecentar las calles 1 y 4 de la llamada urbanización Santa Eulalia, para cuya ejecución la entidad provincial ha impulsado un procedimiento abierto simplificado y dispuesto una inversión de unos 250.000 euros. 

En concreto, se realizarán pavimentados y se dotarán servicios en las dos calles, creando aceras en la calle número 4 y, además, procediéndose a devolver parte de ella, una zona de ajardinamiento previamente ocupada, a la iglesia. Todo ello forma parte de un proyecto de legalización aprobado en los últimos meses que, además de diseñar obras en el entorno y la devolución del suelo mencionada, plantea también pequeñas actuaciones en el recinto, por ejemplo, en la zona de aparcamiento interior. Con ello se pretende avanzar en la regularización de la situación urbanística que ha motivado un largo periodo de espera para que el establecimiento hotelero pueda finalmente abrirse al público. 

Valoraciones dispares
La dilatada situación de bloqueo de esta Pousada do Salnés, con cambios de gobierno en medio tanto en la Diputación como en el Ayuntamiento, ha motivado dos versiones diversas sobre la responsabilidad última de este prolongado periplo. 

Desde el PP consideran que el tripartito apenas ha hecho trámite alguno en los cuatro años de mandato, para así afear la gestión popular precedente. Los conservadores se apoyan en que la licencia de primera ocupación llegue en la recta final del mandato, sin apenas actuaciones previas. 

En el punto opuesto, el gobierno de Ribadumia defiende que durante estos cuatro años se dieron sucesivos pasos para legalizar un proyecto popular plagado de problemas, entre ellos:

Construcción de plantas que no figuraban en el proyecto, falta de justificación de diversas actuaciones u ocupación de suelo de la iglesia que es necesario devolver. Es más, el alcalde, David Castro, indicó que la obra de la Pousada fue certificada en “outubro de 2012”, preguntándose entonces qué hizo por este proyecto la administración popular, hasta su salida en 2015.

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