miércoles 03.06.2020

Las negociaciones entre PSOE y BNG para un gobierno de coalición en Catoira, en marcha

La asamblea socialista local apoya, en su mayoría, la decisión de los tres ediles
Xoán Castaño se abraza a su compañera, María Paz, tras el pleno en el que se conoció su dimisión | mónica ferreirós
Xoán Castaño se abraza a su compañera, María Paz, tras el pleno en el que se conoció su dimisión | mónica ferreirós

El inicio de las negociaciones entre el PSOE y el BNG para lograr un gobierno de coalición que pilote Catoira durante los próximos tres años parece inminente. El acuerdo “in extremis” alcanzado minutos antes del pleno de la moción de censura parece haber dinamitado cualquier posibilidad de Alberto García, el político más veterano de la localidad vikinga y de la comarca, de volver a ostentar el mando. Los tres ediles que rompieron con él, y sobre todo con el cuestionado acuerdo con el PP de Iván Caamaño, cuentan con el apoyo de la asamblea local socialista para poder iniciar un camino de negociaciones en el que buscará, seguramente, recuperar la misma Alcaldía.

Con la ley en la mano y con su conocida pericia a la hora de buscar aliados a García le quedan recursos, aunque muy pocos. Eso sí, estos se verían notablemente limitados si el Partido Socialista (que durante todo este tiempo ha permanecido callado de cara a la galería) decide finalmente expulsarlo y empujarlo directamente hacia el grupo mixto. Lo que parece claro es que, a juzgar por lo que pasó el jueves, el PSOE ya no cuenta como suyo al que fue su candidato durante décadas. Su idilio con el Partido Popular sentó muy mal en las filas socialistas, a las puertas de unas elecciones autonómicas y consciente la formación del puño y la rosa de que con el BNG están condenados o destinados a entenderse.

Ahora bien, la clave está ahora en cómo se desarrollarán los puntos de un pacto que dejaría un gobierno estable en Catoira (3 del BNG y 3 del PSOE). La dimisión de Castaño, condición impuesta por los socialistas para retirar su apoyo a la moción, deja vía libre para la negociación. Una negociación en la que se buscarán los resquicios de la denominada Ley Electoral y que también determinará el reparto de áreas. Y, lo que es más importante, quién será el próximo alcalde o alcaldesa de Catoira. En todo caso se abrirá un nuevo ciclo, dado que los viejos nombres de la política vikinga no estarán ya como opciones sobre la mesa. l

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