El negro futuro del campo cae como un jarro de agua fría en Castrelo: “Derribarán parte do noso corazón”

Vista del campo de fútbol de Castrelo cuyas condiciones hace tiempo que echaron al equipo de la parroquia | g. salgado

El reconocimiento del Concello de que existen pocas posibilidades de salvar el campo de fútbol de Castrelo ha caído como un jarro de agua fría en la parroquia. “Derribarán parte do noso corazón”, dicen desde el Beiramar CF, que lleva seis años “exiliado” en O Pombal porque las importantes carencias de su terreno de juego le abocaban directamente a la desaparición. Las críticas tampoco se han hecho esperar y desde Cambados Pode cargan contra el bipartito por tardar casi año y medio en dar el paso a una posible solución, pero sobre todo le acusa de “mentir” a los vecinos.

Su portavoz, José Ramón Abal Varela, asegura que lo prometido por el edil de Obras en una reunión mantenida en agosto era pedir a Costas la desafectación de los terrenos y no una concesión administrativa para poder usarlo, como anunció estos días, reconociendo que es un “último cartucho” y casi un imposible porque las normas indican que la actividad deportiva no es compatible en estos terrenos


El Beiramar CF defiende su necesidad para todo la localidad:  “O Pombal xa está saturado”



La directiva del Beiramar estuvo en aquella reunión y poco le importa si es una fórmula u otra. “Se nos falou da concesión ou de que eses terreos foran municipales, pero tamén de buscar terreos alternativos para construír un novo e de futuro”, comenta David Mesías, uno de sus directivos. Cuenta que el Ayuntamiento se empleó y encontró una opción viable con los 10.000 metros cuadrados necesarios, pero “ao parecer o propietario non estaba pola labor de desfacerse del”, así que visto el carácter minifundista de Castrelo solo quedaba comprar pequeñas fincas y agruparlas, pero la cosa tampoco ha cuajado.

“Viamos que era complicado, pero a ilusión seguía aí”, reconoce Mesías, quien ayer se reunía con el resto de directivos para estudiar la situación porque además defienden que es un bien necesario para todo Cambados ante la cantidad de equipos que hay. “O Pombal xa está saturado e Burgáns está daquela maneira”, explicó. 


Abal Varela tacha de “vago político” a Lago y asegura que no descartan pedir su dimisión si fracasa el intento 



El club tuvo que marcharse porque “non atopabamos xogadores, ninguén quere xogar nun campo de terra”, así que ahora solo lo usan los Veteranos, pero la idea siempre fue volver. “O equipo dunha parroquia ten que xogar na parroquia, senón desaparece, e esta directiva que agora logramos recuperar a base social que se perdera –o clube estaba practicamente desfeito– atopámonos con isto. É un xarro de auga fría”, añade el directivo.



Parte de su historia


Pero además reivindican que es más que un campo de fútbol, es parte de la historia de la parroquia y un revulsivo económico y social. Era el lugar donde los vecinos se reunían y “a moitos lles pode dar igual” pero su eliminación “sería derribar unha parte desta parroquia”, “tirar o esforzo de moita xente, ilusións, recordos (...) Unha parte do noso corazón. Castrelo non é o mesmo sen o campo”.

Por su parte, a Cambados Pode le irrita el derrotismo del concejal de Obras sobre el futuro de las instalaciones. Abal Varela recordó que cuando dio los primeros pasos para ejecutar el proyecto de mejora del campo, cuando era edil del cuatripartito, Costas le indicó que como llevaba décadas implantado se podría tramitar la legalización, y así consta en un escrito remitido por el organismo. ”Daquela era viable e non sei se cambiaron as normas, pero teñen que pelexar e no Estado goberna o seu partido. Se fora a Xunta xa lle estarían botando a culpa”, declaró.

El edil también tachó de “vago político” a Samuel Lago porque todo saltó en 2019 y anuncia ahora la petición de una concesión. “Entendemos que os trámites son lentos, pero dende a reunión cos veciños pasaron cinco meses. Non fixo absolutamente nada e son informes que fan os técnicos, pero aínda por riba engana e minte aos veciños porque eu estaba alí e dixo que ía pedir a desafectación dos terreos porque creía que tiña máis posibilidades. É unha tomadura de pelo”. Abal Varela aseguró que este tema es “crucial” para su grupo y que si Lago “vai manter este vacile non descartamos pedir a súa dimisión”. 

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