viernes 15.11.2019

Las obras de Progreso registran el segundo escape de gas en dos meses

El camión de bomberos tuvo que arrastrar un coche aparcado sobre una llave para poder cortar el suministro
Bombeiros de Ribadumia y efectivos de Emerxencias de Sanxenxo ante una de las arquetas del gas | cedida
Bombeiros de Ribadumia y efectivos de Emerxencias de Sanxenxo ante una de las arquetas del gas | cedida

Sanxenxo registró ayer el segundo escape de gas que se produce en dos meses en las obras de reforma de la calle Progreso. Una máquina excavadora rompió por accidente un tramo de la tubería principal y fue necesario cortar la circulación y pedir a los residentes y comerciantes que se confinasen en sus pisos y locales. En esta ocasión no fue necesario desalojar ninguna vivienda y el mayor problema fue la presencia de un coche aparcado sobre una de las llaves de paso de los tres puntos donde era preciso cortar el suministro, que no se culminó hasta media hora después del aviso. De hecho, esto retrasó la operación porque, además, los técnicos de la compañía del servicio se encontraban casualmente trabajando en la calle y llegaron de inmediato. Para retirarlo, fue necesario arrastrarlo con el camión de los bombero de Ribadumia.

Corte en tres puntos

Según informó el gobierno local, la rotura se produjo sobre las 9:50 horas cuando una excavadora estaba trabajando para la colocación del bordillo, a la altura del número 80, y rompió accidentalmente un tramo de tubería que daba servicio a una casa. A las 10:30 horas, aproximadamente, se había conseguido cortar el suministro, después de que los bomberos y efectivos de Emerxencias de Sanxenxo arrastraran con el camión el turismo estacionado sobre una de las llaves de paso que era necesario cerrar para evitar la expansión de la nube de gas. En total, se cortó en tres puntos, porque se trata de la conducción principal de la localidad, y fue necesario prohibir el paso de coches, desviando el tráfico por la Avenida de Madrid y otros viales secundarios. En esta ocasión, no fue necesario desalojar a los vecinos y únicamente se les pidió que permanecieran en sus casas y comercios y mantuvieran cerradas las ventanas como medida de precaución.

A presión y un silbido

En el anterior episodio, ocurrido el pasado 11 de septiembre, fue necesario sacar de sus domicilios a los residentes en dos edificios y a los comerciantes de varios locales. Además, un policía local resultó afectado por inhalación de gas, aunque no tuvo que ser trasladado a un centro sanitario. Con todo, el susto fue nuevamente mayúsculo y así lo contaban quienes fueron testigos de la fuga, que era perfectamente visible porque salía a presión del suelo y emitiendo un silbido.

El operativo finalizó sobre las 12:34 horas, cuando la empresa ya había reparado el tramo afectado y se comprobó con el explosímetro que no había rastro de contaminación en las propiedades colindantes, y se pudo reabrir el tráfico. También participaron agentes de la Policía Local, que controlaron el perímetro de seguridad.

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