miércoles 5/8/20

La Residencia Valle-Inclán reúne más de 7.000 firmas contra su cierre

Trabajadores y familiares pedirán una reunión con la conselleira para pedirle que autorice a la empresa gestora

Trabajadores y familiares de los usuarios de la residencia se concentraron ayer a sus puertas | mónica ferreirós
Trabajadores y familiares de los usuarios de la residencia se concentraron ayer a sus puertas | mónica ferreirós

Trabajadores y familiares de la Residencia Valle-Inclán han logrado reunir más de 7.000 firmas contra el cierre del centro vilanovés. Entregarán los apoyos en la Consellería de Política Social solicitando una reunión con la conselleira, Fabiola García, para pedirle que permita continuar la actividad porque “¿Quién gana con esta situación?”, se preguntaba ayer su portavoz, el trabajador Jorge Vilán. 

Afectados por la orden de cierre que pesa sobre el geriátrico se concentraron una vez más a las puertas del centro. Consideran toda una “victoria social” el haber reunido más de 7.000 firmas y consideran que la Xunta no puede hacer oídos sordos. Además, “los vecinos nos piden que no desfallezcamos y sigamos luchando por el mantenimiento de nuestros puestos de trabajos y la prestación del servicio”. 

Vilán explicó que se han recogido apoyos en Cambados y A Illa de Arousa, pero mayoritariamente en Vilanova de donde son la gran parte de los usuarios. De hecho, destacó que, en caso de cierre, “serán enviado a otros centros repartidos por Galicia”. 

El trabajador considera que la administración está para “ayudar y buscar soluciones”, pero ante esta situación solo reciben “silencio” por su parte, explicó. Y es que, cabe recordar, el geriátrico está inmerso en un proceso de clausura ordenado por la Xunta hace ya más de un año porque, entre otras cuestiones, la empresa que lo gestiona no está autorizada como prestadora de servicios de este tipo. De hecho, la gerencia ha solicitado en más de una ocasión que la reconozca como tal, pero Política Social lo ha rechazado. “Que lo concedan, no sé qué intereses subyacen para no querer arreglar la situación. ¿Quién gana con esto?”, añadió Vilán. Con todo, este no es el  único problema detectado y las instalaciones están también inmersas en procedimientos judiciales por empresas que fueron anteriormente sus propietarias, llegando a haber cruces de denuncias en los juzgados. 

Con todo, los familiares y los trabajadores consideran que hay posibilidades de que se extinga la orden de cierre. “No es justo, queremos seguir trabajando, estamos contentos y los residentes también”, agregó su portavoz. En esto también cuentan con el apoyo de algún grupo político.

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